Santiago Moreno, de Fundación Vodafone España: «Las nuevas aplicaciones abren el espectro de personas a las que ayudar»

El director general de la Fundación Vodafone España, Santiago Moreno, analiza en esta entrevista para Europa Press la relación existente entre mayores y nuevas tecnologías, así como los avances alcanzados en este campo para las personas con discapacidad.

.- Este 2012 se conmemora el Año del Envejecimiento Activo, uno de los colectivos para los que más trabaja la Fundación Vodafone. ¿Qué percepción hay del grado de implantación que tienen las nuevas tecnologías entre los mayores?

Es diverso según de qué servicio estemos hablando. Bajo el nombre de mayores hablamos de una gran diversidad de personas, con diferentes edades, asimilación tecnológica, diferentes gustos o conocimientos en función de si han usado o no las tecnologías en su etapa laboral: estamos hablando de muchísimas personas. Recientemente, hemos realizado un estudio entre mayores sobre cómo usan y cómo van a usar las tecnologías; si preguntamos sobre el uso del móvil, prácticamente es universal pero si preguntamos sobre servicios concretos a través de Internet el uso es más bajo. En cualquier caso, los segmentos de hasta 70 años tienen un nivel de uso superior al 90 por ciento, lo que se considera universal. En edades más avanzadas baja el porcentaje de uso, pero se mantiene por encima del 85 por ciento.

.- ¿Cuál es el perfil de los participantes en los cursos que la Fundación desarrolla en varios puntos de España?

El perfil ha evolucionado a lo largo del tiempo porque Fundación Vodafone empezó dando formación sobre el uso del móvil a personas a las que nadie había enseñado a mandar un sms o hacer una llamada. Estos cursos ya no se imparten porque ya no tenemos alumnos, ya que casi todos los mayores saben usar esta tecnología.

Ahora, la mayor parte de los cursos están orientados a usos diversos sobre el teléfono en Internet y, entre los aspectos que más gustan, destacan mandar y hacer fotos, o participar en redes sociales, entre otros. Hay una pequeña diversidad por género pues las mujeres se han acercado más a las redes sociales. En general, se reparten los servicios en función de las necesidades del propio mayor ya que uno que viaja busca diferentes necesidades en el ‘smartphone’ que uno que no viaja.

.- En los próximos años, ¿qué nivel de conocimiento tendrán los mayores de las nuevas tecnologías? ¿Hacia dónde irán las nuevas tendencias?

A la etapa de jubilación llegarán personas con amplios conocimientos en tecnología, a quienes básicamente habrá que acercar servicios que no utilizaron en su etapa profesional. Al igual que se nos quedó innecesario el curso de telefonía móvil básico, en la próxima década también será innecesario el actual acercamiento a la tecnología. De cara al futuro, los servicios que las compañías empiecen a proponer en los próximos años serán nuestros cursos para mayores.

.- El desarrollo de aplicaciones digitales accesibles es otro de los ejes de actuación de Fundación Vodafone. ¿Cómo puede ayudar la tecnología a los colectivos más vulnerables o con más dificultades?

Es fantástico y un privilegio poder compartir y ayudar a las personas con discapacidad. Hay proyectos con asociaciones de discapacidad intelectual y hemos retomado nuevas aplicaciones con personas con discapacidad física. Por ejemplo, se trabaja con Predif para consultar por Internet si los restaurantes, hoteles o museos son accesibles o una aplicación desarrollada con CONCEMFE ayuda a conocer si hay plazas de aparcamiento reservadas para personas con discapacidad o la altura del cajero automático. Esto era algo impensable hace unos años.

.- ¿Hay mucha demanda de productos accesibles?

Al igual que con los mayores, la enorme diversidad de las necesidades crea una diversidad de demandas por lo que no me atrevería a hablar de una aplicación ‘estrella’. Para las personas ciegas, las pantallas táctiles han tenido una alta aceptación. Lo mismo ocurre entre la gente con problemas de destreza manual, que pueden manejar bien aparatos de botones grandes. En el plano de las personas con discapacidad intelectual, se trabaja en el apoyo a la inserción laboral en colaboración con Cruz Roja. El uso de ‘tablets’ para formación de personas autistas también ha sido todo un hallazgo. En función de los colectivos, algunas aplicaciones resultan especialmente valiosas.

.- ¿Ha influido la crisis en el desarrollo de nuevos aparatos?

Durante los años de crisis, la compañía ha mantenido el esfuerzo inversor por lo que hemos podido hacer más cosas, es decir, tenemos los mismos recursos pero la exigencia de sacar el mayor partido posible y además, ampliando el número de campos en territorios en los que nunca hemos trabajado. Por ejemplo, en colaboración con la Asociación Española de Pacientes con Cefalea (AEPAC) se ha desarrollado una aplicación gratuita para dar respuesta a la necesidad de las personas que sufren cefaleas de mantener un control sobre la enfermedad. Hace unos años ni siquiera hubiéramos considerado este aspecto y, a día de hoy, es factible hacer estas aplicaciones, abriendo el espectro de personas a las que ayudar.

.- ¿Qué inversión ha destinado la Fundación Vodafone a temas sociales?

En el anterior año fiscal, los recursos destinados por la Fundación a temas sociales ascendieron a 5,4 millones. Por otro lado, el colectivo de personas con discapacidad es un segmento de clientes interesante para Vodafone, que también ha hecho esfuerzo en adecuar las tiendas, diseñar productos específicos e invertir unas cantidades importantes desde un punto de vista de retorno comercial.

.- ¿Cuáles serán los ejes de actuación de cara al futuro de la Fundación?

Tenemos la suerte de trabajar en una industria en la que todo evoluciona cada cinco años. Seguiremos con el programa ‘Mobile for Good’ que, en el caso de España, ha optado por mejorar la calidad de las personas como mayores y discapacidad. En cuanto a herramientas, cambia todo muy rápido pero seguramente girará en torno a la imagen y la capacidad táctil.

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