Barcelona se marca el objetivo de que la ciudad sea totalmente accesible en el 2026

barreras-arquitectonicas-1462894914022El Ayuntamiento de Barcelona quiere que los trabajos del Plan de Accesibilidad Universal 2018-2026 permitan aprobar la primera ordenanza municipal sobre accesibilidad universal de la ciudad, en que el consistorio concrete a partir de 2020 cómo trabaja para garantizar este derecho a los vecinos.

La teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Laia Ortiz, lo ha anunciado en la presentación a la prensa del Plan de Accesibilidad Universal de Barcelona 2018-2026, que ha empezado a elaborar el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad (IMPD) y que se presentará como medida de gobierno en comisión plenaria la próxima semana.

Laia Ortiz ha explicado que «el objetivo es que en el año 2026 Barcelona sea 100 % accesible para el 100 % de la población» y ha dicho que el gobierno municipal quiere que el segundo plan de accesibilidad que tendrá la ciudad «se materialice en una ordenanza propia de accesibilidad» para que «sea el último».

«A finales del 2018 tendremos el plan acabado y habremos empezado a implementar medidas» para garantizar el derecho a la accesibilidad universal en la ciudad, más allá de si las personas tienen algún tipo de discapacidad o de diversidad funcional», ha asegurado la tercera teniente de alcalde.

Laia Ortiz ha explicado que el gobierno municipal quiere que el plan de Accesibilidad «se materialice en una ordenanza propia de accesibilidad» que genere «cambios en la cultura planificadora del ayuntamiento», para lo que «deberá contar con el consenso de los grupos y sobre todo de agentes de la ciudad».

La teniente de alcalde de Derechos Sociales de Barcelona ha destacado también que el Plan de Accesibilidad Universal que elabora la ciudad puede ser un «referente» para desarrollar el marco regulador de la ley catalana de accesibilidad, que contempla un régimen sancionador pero que aún no tiene aprobado un reglamento que permite aplicarlo.

Ortiz ha subrayado que «la magnitud de la ciudad», con 1,5 millones de habitantes, un 8 % de ellos con discapacidad acreditada, y una gran concentración de servicios, hace que el ayuntamiento de Barcelona no pueda «esperar más» para contar con «orientaciones claras y especificas de cómo actuar».

El Plan de Accesibilidad Universal de Barcelona 2018-2026 se hará con la participación de entidades y con la contratación de 30 personas con discapacidad, y cuenta con un presupuesto de 847.000 euros, una cantidad que incluye el coste de los tres planes de empleo que lleva asociados, pero no el gasto que conllevará cada una de las medidas que se puedan derivar.

Su primera fase será la de diagnostico, que el gobierno de Ada Colau prevé acabar en marzo de 2018 y en la que se analizarán los servicios que se prestan a la ciudadanía en Barcelona, ya sean públicos o privados, para conocer su accesibilidad física y comunicativa, y también si los productos que ofrecen están al alcance de todos.

Para ello se recogerán datos sobre servicios sociales municipales, servicios municipales a la ciudadanía, servicios culturales, servicios sanitarios, centros educativos, transporte público, parque de viviendas, establecimientos comerciales, equipamientos deportivos, espacio público, servicios turísticos y canales de comunicación y de información.

Tras esta fase de diagnóstico, el plan contempla también una de elaboración de soluciones tipo y un último momento durante el cual se ejecutarán las soluciones y las medidas propuestas.

A partir de la aprobación del plan, el Ayuntamiento de Barcelona reservará un porcentaje de las inversiones municipales para reformas en materia de accesibilidad.

Fuente: LA VANGUARDIA