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Abre Antequera 51, un residencial puesto en marcha por 80 jubilados

residencial antequera 51El grupo de cooperativistas ha trasladado a Andalucía el modelo «cohousing» propio de los países del Norte de Europa.

La esperanza de vida ha aumentado considerablemente en España, donde la media ya supera los 83 años. Vivimos más tiempo y además con mejor calidad de vida, una situación que está comenzando a cambiar el modelo actual de residencias para la tercera edad. Cada vez son más los mayores que deciden pasar la última etapa de su vida en un lugar que ofrezca todas las atenciones necesarias, pero con la autonomía de una vivienda independiente.

Ese precisamente era el sueño que perseguían los fundadores de Antequera 51, un residencial puesto en marcha por 80 cooperativistas que acaba de abrir sus puertas en este municipio malagueño, convirtiéndose en uno de los primeros espacios de «cohousing» de Andalucía.

El concepto «cohousing», propio de los países del Norte de Europa, se basa en crear espacios de vivienda colaborativa para personas mayores, donde son los propios residentes los que gestionan los servicios en función de sus necesidades.

En España en los últimos años se han creado algunos residenciales basados en este modelo en Valladolid y en Madrid, en Andalucía existen un par ejemplos en la provincia de Málaga, pero ninguno tiene las características de Antequera51 que ha sido creada siguiendo exhaustivamente los parámetros de este concepto.

El grupo de cooperativistas antequeranos, la mayoría de ellos jubilados, comenzó a gestar la idea en 2013 y tres años después comenzaron las obras de este residencial en el que han invertido más de 5,5 millones de euros.

Apoyo Institucional

Según explica a elEconomista Andalucía Francisco Javier López, supervisor de Antequera 51, el proyecto ha contado con el apoyo de la Junta de Andalucía, que le ha concedido una subvención a través de la Agencia Idea de unos 500.000 euros y del Ayuntamiento del municipio, que ha cedido por 99 años la parcela municipal de 7.000 metros cuadrados en la que se ha levantado el residencial.

Las modernas instalaciones cuentan con 80 viviendas independientes de diferentes tamaños y categorías y además albergan espacios comunes como peluquería, gimnasio, lavandería, cafetería y espacio para personal sanitarios.

«Son viviendas colaborativas, es una filosofía de vida que se basa en vivir con la independencia de una vivienda pero con los servicios que ofrece una residencia. Ellos mismos serán los gestores del edificio y contratarán los servicios que necesiten», comenta el supervisor.

Antequera 51 no es una residencia convencional, por lo que la horquilla de edad de sus usuarios es mucho más amplia que en estos espacios. El nombre indica que la edad mínima para residir en estas viviendas son los 50 años, los cooperativistas actuales rondan entre los 51 y los 75, aunque el residencial está abierto a personas más mayores.»Gestionar estas instalaciones no es tarea fácil, por lo que los más jóvenes guiarán y ayudarán a los más mayores», añade López.

El residencial, que ha sido inaugurado este mes, está a la espera de solucionar los últimos detalles del suministro eléctrico y de agua caliente para poder recibir a los primeros residentes. El complejo no está pensado solo para los cooperativistas que lo han puesto en marcha, está abierto a cualquier persona que desee vivir allí, aunque actualmente las 80 plazas que ofrece están cubiertas.

El principal reto de los fundadores de este proyecto es conseguir implantar este modelo de viviendas colaborativas en España. «Nuestra meta es ser un referente para que este concepto logre sustituir al modelo actual de residencia», señala el supervisor.

Garantizar que los últimos años de nuestra vida estén marcados por la independencia, sin renunciar al bienestar, ese es el sueño de este grupo de andaluces convertidos en emprendedores a la tercera edad.

Fuente: el Economista

Un grupo de jubilados se construye su propia residencia de mayores

cohousing_malagaSe inauguró Residencial Antequera 51, un proyecto pionero en Andalucía que se basa en el concepto del norte de Europa de ‘cohousing’.

Los 80 cooperativistas han invertido cerca de 5,5 millones de euros en la construcción de este complejo residencial.

Antequera ya puede presumir de ser pionera en Andalucía en un poner en marcha un proyecto bajo el concepto de los países de Europa de ‘cohousing’, o lo que es lo mismo, la vivienda colaborativa para las personas mayores.

Este concepto que nació concretamente en los años 80 en Dinamarca y se fue extendiendo por los países cercanos, ya empieza a ser una realidad también en España y uno de estos primeros proyectos se inauguró ayer con la presencia del alcalde de Antequera, Manuel Barón, el presidente de la cooperativa Residencial Antequera 51, Manuel Ruiz, y el director de la agencia de innovación de la Junta de Andalucía, José Aguilar, así como numerosas autoridades de la ciudad y los propios socios cooperativistas.

El complejo, que comenzó sus primeros pasos en el año 2013, ha visto la luz y aunque todavía no se puede ocupar pues acaban de recibir la licencia de habitabilidad «ya hemos recibido la visita de personas de Huelva y de Logroño que se han interesado por este proyecto y desean copiar el modelo en estas ciudades, por lo que somos un ejemplo de cómo llevarlo a la realidad», afirmó el presidente de la cooperativa.

En total, son 80 los socios cooperativistas, la mayoría ya jubilados que han decidido invertir en la construcción de un inmueble sobre una parcela municipal de 7.000 metros cuadrados que ha sido cedida por 99 años a la cooperativa para el uso residencial social.

También, al contar con diferentes empleados que trabajaran en el mantenimiento de las instalaciones y las diferentes zonas comunes con que cuenta el complejo, ha recibido una subvención de la Junta de Andalucía de 543.000 euros.

El proyecto, que contempla la construcción de 40 habitaciones dobles, tienes varios espacios comunes como peluquería, restaurante y cafetería, gimnasio y lavandería que pueden ser también utilizados por cualquier visitante.

Finalmente la inversión del complejo ha rondado los cerca de 5,5 millones de euros. Además, los cooperativistas deberán asumir mensualmente un pago con cargo a los gastos de uso de los espacios y mantenimiento del inmueble.

El primer presidente de la cooperativa y uno de los impulsores del proyecto, José Luis Hidalgo, quiso agradecer el compromiso de todas las entidades con este proyecto y en especial al Ayuntamiento «que siempre aprobó por unanimidad las diferentes fases del proyecto», reconoció este profesor jubilado.

Por su parte, el alcalde de Antequera se mostró encantado con la puesta de largo de este complejo del que comentó que se trataba de «la materialización de una ilusión. Es el ejemplo de como las diferentes entidades podemos hacer para facilitar las cosas para el bienestar de las personas», indicó Barón.

Los usuarios ahora esperan que en un breve periodo de tiempo ya se puedan ir a vivir a complejo una vez se contraten los servicios.

Fuente: laopiniondemalaga.es

 

Jornada “Cohousing senior en el cooperativismo de consumo: una solución de convivencia”

Cohousing_jornadaEl próximo día 19 de noviembre HISPACOOP celebra la jornada “Cohousing senior en el cooperativismo de consumo: una solución de convivencia”.

La jornada, de carácter gratuito, se desarrollará a lo largo del día 19 de noviembre en la sede del IMSERSO y contará con la presencia de diversos especialistas que abordarán en distintas mesas los principales retos a los que se enfrentan estas cooperativas en la actualidad.

Las ponencias estarán organizadas temáticamente, tratando cuestiones como la formación del grupo cooperativo, la cooperativa de consumo como modelo para el cohousing senior, el encuadre de la Ley de la Dependencia dentro del cohousing, la tributación, el régimen del suelo, las políticas de vivienda para mayores y los principales problemas, así como la manera en que las experiencias existentes han encarado estos problemas.

Contaremos con la asistencia de numerosos profesionales con una larga experiencia en proyectos de cohousing. Participarán en la jornada especialistas en cohesión del grupo cooperativo, dependencia y cohousing, tributación y fiscalidad de cooperativas, vivienda y mayores, cesión de uso del suelo y el envejecimiento activo entre otros temas.

La temática de la jornada es de gran importancia debido a que uno de los grandes retos a los que se va a tener que enfrentar la sociedad española dentro de muy poco es el envejecimiento de su población. Gracias al aumento de la esperanza de vida y como consecuencia del descenso de la natalidad la pirámide poblacional ha cambiado. Según datos publicados por el CSIC en 2050 el 11,8% de la población será mayor de 80 años, cuando en la actualidad el porcentaje es de un 6,16% .El mismo camino se prevé para el margen de edad de los 65 a los 79 años, que para 2050 supondrá un 18,5% de la población en comparación con el 12,82% que supone actualmente. Por ello resulta esencial potenciar otros modelos de envejecimiento fuera de los tradicionales.

Además el objetivo es que la jornada tenga un carácter participativo, por lo que se fomentará la interacción entre los ponentes y los asistentes para que podamos dar respuestas directas a las dudas que afecten y más preocupen a las personas involucradas y para que se compartan las respuestas que se dan a los retos que presentan los proyectos. De esta manera se podrán poner de relieve los temas más actuales e inmediatos que deben encararse a futuro.

Desde HISPACOOP os animamos a asistir y participar en estas jornadas para conocer de cerca este modelo convivencial y para aquellos que ya lo conozcáis, para que podáis enriquecer vuestra experiencia con las ponencias y el interesante debate que se generará alrededor de este tema.

Inscríbete enviándonos tus datos mediante este enlace.

Consulta el programa completo con todos los temas y ponentes aquí.

El primer cohousing de la provincia está promovido por el Colegio de Enfermería de Granada

residencial-cohousing-portadaUno de los principales problemas que las nuevas formas de sociedad han traído en el último siglo es , sin ninguna duda, la soledad de muchos de nuestros padres, madres, abuelos y abuelas una vez se hacen mayores. Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que en el mundo hay unos 605 millones de personas que superan los 60 años, existiendo un gran porcentaje de ellas viviendo sin compañía alguna. Y es que, debido al aumento de esperanza de vida, esta proporción seguirá aumentando durante los próximos años.

Por este motivo, el Colegio de Enfermería de Granada ha alcanzado un convenio de colaboración con la cooperativa Hábitat Colaborativo, que permitirá poner en marcha el primer cohousing de la provincia, ofreciendo a los más de 3.000 colegiados granadinos un residencial con viviendas autogestionadas para personas mayores que incluye una serie de servicios comunes para su bienestar y cuidados. Con este convenio, Hábitat Colaborativo será la gestora encargada de todos los aspectos administrativos, técnicos, jurídicos y financieros del mismo.

El presidente de la entidad colegial, Jacinto Escobar, se muestra «satisfecho con el proyecto que amplía la oferta para los colegiados con un servicio que abarca más allá del fin de su vida profesional y que les permitirá seguir manteniendo el vínculo con el colectivo enfermero durante su jubilación». Este tipo de fórmulas basadas en viviendas colaborativas «ya funciona en los países del norte de Europa desde hace varios años con buenos resultados», subraya Escobar. Se trata de viviendas autogestionadas y servicios compartidos que permiten «tomar las riendas del día a día a los usuarios que quieren tener protagonismo de su vida, que se adelantan a la soledad, y al mismo tiempo, no quieren ser una carga para sus hijos», añade.

Por su parte, el presidente de Hábitat Colaborativo, José Carlos Rodrigo, explica que la misión de este proyecto es «acabar con la epidemia del siglo XXI poniendo en el centro de la toma de decisiones a las personas protagonistas que van a habitar el residencial, creando valor, impulsando un desarrollo económico sostenible, preservando el medio ambiente y luchando contra el cambio climático».

Fuente: Granada Hoy

El cohousing llega a la provincia de Alicante

CohousingcharlaenAlicanteCuatro grupos de personas se unen en Alicante para buscar terrenos en los que construir viviendas colaborativas y autogestionadas para vivir en comunidad.

El objetivo es envejecer entre amigos y buscar alternativas a los geriátricos.

Quieren vivir su vejez de otra manera, lejos de la soledad del hogar o al margen de un geriátrico. Y aunque en países como Dinamarca está a la orden del día, el cohousing acaba de aterrizar en Alicante. Un fenómeno por el que grupos de personas con intereses y formas de pensar similares se unen para vivir en comunidad y de manera colaborativa.

En la provincia de Alicante ya son cuatro los grupos que se están formando, en estos momentos con reuniones para conocerse y establecer el marco de convivencia antes de comenzar a buscar terrenos. Uno de estos grupos está formado por personas de todas las edades, otro sólo por mayores. Otro de los grupos es además ecológico y el cuarto está enfocado a vivir de alquiler. La iniciativa ha llegado de la mano de la asociación Seniors Vida Sostenible y de su responsable Prudencio López, un profundo conocedor del sector tras haber trabajado media vida en márketing inmobiliario. «La idea es que las comunidades se levanten en suelo urbano y que alberguen entre 20 y 30 viviendas en forma de herradura adosadas y de una planta. En el centro irían los servicios comunes, donde puede haber comedor, lavandería y espacios de ocio o para trabajar», explica López.

Un modelo que se aleja de las residencias geriátricas que conocemos hoy en día «y de los problemas que en muchas ocasiones se generan en las comunidades de vecinos debido a que la gente que convive no se conoce previamente». López propone que el coste aproximado de las viviendas, en función de donde se prefiera elegir el suelo, «estará en unos 100.000 euros, ya que cuesta sólo lo que cuesta hacerse». Aunque las viviendas pueden ser en régimen de alquiler, cooperativa o compra, el modelo aconsejado por la asociación es el de cesión de uso, «por el que la propiedad de la casa es de la cooperativa y las personas tienen garantizado el usufructo para ellos y sus hijos». La asociación se encarga de todos los trámites del proyecto. «Es más económico porque no existen intermediarios y la banca ética financia entre el 60% y el 70% del proyecto». Además, se produce otro tipo de ahorro, por ejemplo en las compras. «No es lo mismo comprar una estufa que 25 para todas las casas y esa regla se aplica para todo tipo de productos del día a día». El ahorro en la cesta de la compra puede llegar a ser del 10%, calcula López.

El proyecto ya ha conquistado a personas como M. J. C., maestra jubilada, que pertenece al grupo intergeneracional y para quien la calidad de vida es el elemento más importante del cohousing.

«Te haces mayor y ves que las alternativas que hay hoy en día son quedarte solo en tu casa o irte a una residencia. Tampoco pretendemos que los hijos nos cuiden. Lo que de verdad te apetece es compartir tu vida con personas afines, volver al concepto de clan, de aldea».

También están interesados en dar el salto a esta forma de vida Víctor Martínez y su mujer. Rozando los 60 años, este matrimonio desea sobre todo «cambiar el actual modelo, caduco y obsoleto de, a determinada edad, tener que ir a casa de tus hijos o a una residencia». Martínez confía en que de aquí a unos tres años él y su mujer puedan estar viviendo en comunidad.

Los proyectos que promueve la asociación Seniors Vida Sostenible están fundamentados además en la llamada arquitectura saludable, «basada en permitir que el organismo esté en plenitud, algo muy importante para las personas mayores, a quienes por su edad no se les puede restar energía», explica Rafael Hernández, del estudio DINA5, equipo técnico y de diseño de Seniors Vida Sostenible.

En este sentido, las casas se construirán teniendo en cuenta el grado de radiación que les rodea, si hay antenas de telefonía o tendidos eléctricos. También, se observará, «si hay emanaciones de gas radón en el subsuelo». La construcción se hará, señala Hernández, «minimizando el uso de hierro» y se evitarán ciertos acabados, como las pinturas plásticas, que son insalubres porque generan mucha humedad». Así, añade el arquitecto, «emplearemos revestimientos más naturales, como las arcillas y los suelos serán naturales, como parquets, piedra o cerámica».

Estos pioneros del cohousing en Alicante, cuya edad ronda los 60 años, nacieron en los años 50 del pasado siglo, pasada la posguerra y en los albores de los años 60. Su juventud, por tanto, transcurrió entre minifaldas y oyendo a los Beatles. «La generación de personas que está empezando a jubilarse ahora nada tiene que ver con la anterior, nacida en la Guerra Civil y a los que asociamos con Machín o Antonio Molina. Es una generación con unos gustos y necesidades muy diferentes a la anterior, que en muchos casos ya han tenido a familiares en residencias y rechazan ese modelo, pero tampoco quieren ser una carga para sus hijos», explica Manuel Nevado, vocal de Ciencias Sociales y del Comportamiento de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. En este sentido, Nevado cree que fórmulas como la del cohousing han venido para quedarse. «En España hay 6 ó 7 comunidades de este tipo, mientras que en Dinamarca funcionan 150. Aún estamos a años luz, entre otras cosas porque aún sigue pesando mucho ese paternalismo y sentimiento de culpa cuando nuestros padres se hacen mayores». Respecto a las residencias geriátricas, Nevado cree que también es hora de darles la vuelta. «La nueva generación de mayores, es deportista, ha viajado mucho y ya ha tenido contacto con internet y otras tecnologías. Eso debe tener un reflejo en las residencias, que por ejemplo podrían incorporar instalaciones deportivas».

Pero además de las fórmulas residenciales, para muchos expertos es hora de darle la vuelta a los recursos, servicios y prestaciones que se ofrecen desde las administraciones. El gerontólogo y experto en gestión sanitaria, José Antonio Rabadán, pone como ejemplo la ciudad de Alicante, «donde tenemos una concejalía de juventud, como en casi todos los ayuntamientos, cuando la población mayor de 65 años dobla a la comprendida entre los 15 y 25 años. No tiene mucho sentido este reparto de recursos».

Por otra parte, añade, los recursos tradicionales que han servido para atender a la población adulta en su necesidad de ocio y sentimiento de utilidad «están dejando de ser atractivos para los nuevos perfiles que se jubilan y se preguntan cómo ocupar su tiempo libre». Rabadán pone más ejemplos, «mientras que la universidad para adultos sigue ganando alumnos año tras año, otros programas quedan desfasados pero siguen manteniéndose en cartera por pura inercia». El colectivo de personas mayores, añade Rabadán, «ha dejado de ser un colectivo al que se pueda satisfacer con una oferta única y estereotipada: viajes del Imserso, talleres de manualidades o gimnasia dirigida».

Fuente: Diario Información

Cohousing Etxekonak, innovación social con el proyecto ETESS

ETESSLa vejez no tiene por qué entenderse como una enfermedad, sino como una etapa para vivir en común manteniendo la capacidad autogestión. Este fue uno de los poderosos mensajes que enviaron los representantes de la recién creada Asociación Etxekonak, resultado de un proceso de repensar el envejecimiento activo que nació en la pequeña localidad de Bidaurreta.

Como explicaron José Mari Tabar y Blanca Berdones en la Jornada de Buenas Prácticas y Territorios Pilotos del proyecto ETESS (Interreg Poctefa) celebrada en Ollo en las instalaciones de la cooperativa Gure Sustraiak, el cohousing o vivienda colaborativa, permite a la persona independencia, con espacios privados encuadrado en zonas comunes que favorecen la comunicación entre los habitantes y permiten servicios compartidos. El proyecto potencia valores de tolerancia, sostenibilidad y de vida en común. Aunque todavía está en fase de desarrollo se plantea una estructura de la propiedad en “régimen de cooperativa”.

Como apuntó, José Mari Tabar, la idea surgió en la localidad de Bidaurreta entre personas que se plantearon cómo favorecer un envejecimiento activo, como paso previo para llegar a la idea del cohousing. Al darse a conocer su proyecto este despertó mucha expectativa, por lo que han dado también el salto a Pamplona y creado la Asocación Etxekonak en 2018.

Por su parte,  Blanca Berdonces aseguró se trata de un proceso colaborativo, organizado a través de comisiones, y construido desde la participación. Un avance cualitativo ha sido el ser reconocidos como proyecto de innovación social por el Gobierno de Navarra y poder trabajar con Julen Etxebeste, responsable de la nueva Unidad de Innovación Social. La conclusión, es que con compromiso y de forma colaborativa, “podemos gestionar nuestra propia vejez” de forma autónoma y evitar la soledad no elegida.

La Economía Social ofrece modelos que permiten dar respuestas innovadoras a las necesidades territoriales a través de proyectos generadores de empleo local.

En ETESS participan cuatro socios: KONFEKOOP (Confederación de Cooperativas de Euskadi), CBE-Seignanx (Comité de Bassin d’Emploi du Seignanx), Ayuntamiento de Hendaya ANEL (Asociación de Empresas de Economía Social de Navarra) como jefe de filas.

INTERREG POCTEFA

ETESS es un proyecto INTERREG POCTEFA que cuenta con la participación de la Unión Europea y está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, FEDER.

INTERREG V A España-Francia-Andorra (POCTEFA) 2014-2020 es un programa que potencia el desarrollo sostenible del territorio fronterizo de España, Francia y Andorra a través de la cooperación transfronteriza.

Ayuda a disminuir las diferencias de desarrollo del territorio y a unir fuerzas para lograr un desarrollo sostenible de la región y la cohesión de las regiones que lo forman.

 

Fuente: etess

 

 

El Congreso pide impulsar el cohousing entre las personas mayores

CohousingLa Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados ha instado hoy al Gobierno a impulsar y difundir los beneficios del cohousing entre las personas mayores, una nueva forma de vivir y convivir en viviendas en las que los propietarios deciden su espacio privado y las zonas para compartir.

Son viviendas privadas con servicios comunes entre los que se encuentran los destinados a la atención médica básica 24 horas, limpieza y mantenimiento, dispositivos y sistemas de seguridad, restauración, actividades deportivas, de ocio y culturales, así como terapias preventivas y de rehabilitación.

Esta iniciativa del PP, que ha sido aprobada por unanimidad con aportaciones del PSOE, Grupo Mixto y Ciudadanos, se refiere a esos nuevos modelos de convivencia entre las personas mayores, que nacen como consecuencia del crecimiento de la esperanza de vida y ante el elevado índice de personas mayores que viven solas.

Los diputados han pedido al Gobierno que aumente la dotación de los servicios de atención a la dependencia con el fin de que los mayores puedan permanecer en sus domicilios correctamente atendidos.

Han reclamado, además, que las actuaciones contempladas en un programa de envejecimiento activo, que debería elaborar Sanidad, cuenten con la dotación presupuestaria necesaria para atender al colectivo a través de un Plan Estatal de Vivienda 2018-2021.

Este nuevo modelo residencial del cohousing, según ha dicho Bienvenido De Arriba, del PP, está basado en la colaboración entre las personas mayores para promocionar un envejecimiento activo y saludable.

En España, hay 8,6 millones de personas mayores de 65 años, el 17,8 % de la población y se prevé que en 2050 sean más de 16 millones, con lo que más de la tercera parte de los residentes superará esa edad.

Además, ese envejecimiento irá acompañado de un aumento de la esperanza de vida, con lo que, según De Arriba, es necesario abordar la cronicidad y promocionar la autonomía personal, con acciones como el cohousing, un tipo de comunidad autogestionada por sus propios residentes, que nació hace mas de 40 años en Dinamarca y Holanda.

En España, existen varios colectivos que promueven esta forma de vivir.

Desde Ciudadanos se ha calificado la idea de «estupenda», pero también se ha advertido de que la proposición debería clarificar bien cómo se financiaría ya que, según ha dicho, sería «difícil de entender» con los recortes que se han producido en lo social, algo en lo que han incidido los socialistas.

«Es una iniciativa positiva, pero de lucimiento», ha advertido desde el PSOE Esther Peña, mientras María Asunción Jacoba Pía De la Concha, de Podemos, ha considerado que se trata de una «idea flotante» para que «cada uno se busque la vida».

Además, la comisión ha dado el visto bueno por 16 votos a favor y 14 en contra a una propuesta de Podemos, a la que se ha incorporado una enmienda del PSOE por la que el Congreso pide al Gobierno que promueva un acuerdo sobre el Servicio de Ayuda a Domicilio en el Consejo Interterritorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.

En ese acuerdo se debe dar prioridad a la gestión directa a través de las empresas públicas, y en el caso que no fuera posible, por causa fundamentada y documentada, se realizaría preferentemente a través de empresas de economía social.

Cuando el servicio lo preste una empresa, las administraciones deberán velarán por el cumplimiento de la calidad de la contratación.

Fuente: eldiario.es

Aumenta la demanda de modelos residenciales alternativos que promuevan la autonomía de las personas mayores

CohousingCada vez más jubilados españoles piensan en retirarse en comunidades autogestionadas, un modelo residencial alternativo que ya ha triunfado en países como Dinamarca u Holanda.

El miedo a envejecer solos es un pensamiento íntimo compartido por (casi) todos. La idea se convierte en vertiginosa a medida que los jóvenes -hijos, sobrinos, ahijados…- de nuestro entorno más cercano viven su vida con total autonomía y se consolida habitualmente cuando se acerca la jubilación. Entonces las preguntas que antes parecían lejanas convergen con el presente y la toma de decisiones resulta necesaria para afrontar la tercera edad como una oportunidad en lugar de una etapa perdida. Los ancianos que viven solos en España aumentan año tras año, consagrándose así la dependencia como un problema en la agenda nacional. Los jubilados españoles han tomado referencias que en otros países ya llevan años funcionando con éxito y la creciente demanda de modelos residenciales alternativos que promuevan la autonomía está cerca de tomar una forma prometedora en nuestro suelo.

Se trata de los llamados jubilares, comunidades autogestionadas de personas mayores, que viven en un entorno que ellos mismos han diseñado y donde han establecido la previsión de organizar la ayuda asistencial de los miembros del grupo que puedan tener una situación de dependencia o discapacidad en el futuro.

Las motivaciones para formar parte de una de estas cooperativas confluyen en el principio de autonomía que recoge la Ley de Dependencia de 2006 y se basan fundamentalmente en ideas como “no quiero que tomen las decisiones por mí” o “no quiero comprometer la vida de mis hijos ni ser una carga para ellos”. La Asociación Jubilares empezó a estudiar la posibilidad de emprender este tipo de viviendas residenciales, que tienen su encaje legal en España en las Cooperativas de Cesión de Uso -así es posible asegurar la recuperación de la inversión inicial y descartar propiedades que luego deben darse en herencia- hace más de una década y ahora su lista de espera supera los 600 interesados. El primer grupo senior -desde 55 años en adelante- de la asociación empezó a gestarse en 2015 y ya tiene suelo para construir en Torrelodones. Solamente existe otra propuesta similar que esté en funcionamiento en la Comunidad y se llama Trabensol, en Torremocha de Jarama.

Ángela M. (68) es una de las mujeres que vivirá junto con su pareja en el primer jubilar de la Asociación Jubilares. Acostumbrada a viajar durante toda su vida, la única demanda que hizo a sus compañeros de aventura fue que a su casa le diese el sol. Así de fácil de contentar en apariencia y, sin duda, con mucho más compromiso de fondo. “Al principio se vive una especie de luna de miel, todos hacen propuestas -desde espacios para clases de taichí, una biblioteca, salón de peluquería, huertos o un coro para cantar- pero solo aguantan las personas que están dispuestas a construir y comprometerse”, explica a El Confidencial el presidente de la Asociación Jubilares, Miguel Ángel Mira.

Arrancar un proyecto de estas características exige una constante revisión de su viabilidad, no solamente técnica -búsqueda del suelo, equipamientos, etc.- sino principalmente desde la perspectiva del factor humano. El concepto: construir el grupo de personas que vivirán en comunidad antes que buscar el edificio o tomar cualquier decisión. ¿Cómo? A través de dinámicas de grupo donde se tratan temas como el miedo, las ilusiones o las habilidades de cada miembro. El porcentaje de abandono en esta primera fase llega al 40% y el objetivo es crear la suficiente confianza como para que cada uno encuentre su lugar y sea posible promover un envejecimiento activo entre la propia comunidad.

“Está claro que de uno en uno no se hace nada”, espeta Mercedes S. (67) una psicóloga que ha trabajado toda la vida organizando eventos como relaciones públicas. Llegó a la Asociación Jubilares después de conocer un proyecto similar en Nueva York mientras viajaba. Se enamoró de la idea y supo que quería un lugar así era el mejor lugar donde envejecer. Los dos pilares de un jubilar son la Asistencia Integral y Centrada en la Persona (AICP) junto con la arquitectura, que responde a lo que se conoce por ‘modelo hogar’ o entornos domésticos cotidianos, en contraposición a los modelos sanitarios u hoteleros -residencias geriátricas, apartamentos asistidos, pisos tutelados, domicilio propio pero inadecuado-.

El propio grupo es quien diseña la que será su casa y “esto genera seguridad, que te motiva a participar, combatir la soledad y adoptar fácilmente hábitos saludables y de prevención que dan como resultado una mejora en la salud”, relata Miguel Ángel Mira, que también es arquitecto y apasionado en la materia. Y añade: “Son generaciones ya acostumbradas a decidir por sí mismas y aspiran a seguir viviendo sus vidas plenamente y aportar sus conocimientos y capacidades al conjunto de la sociedad”, añade el presidente de la asociación, reconocida como buena práctica de WeDO, el programa de la Comisión Europea conocido como ‘For the Wellbeing and Dignity of Older People’.

Las comunidades autogestionadas generalmente están pensadas para incluir desde 15 a 30 viviendas en torno a una casa común. Conjuntos de apartamentos completos en torno a equipamientos comunes, bien en horizontal, al modo de pequeñas aldeas, bien en vertical, en edificios completos. Desde la Asociación Jubilares recuerdan que “el modelo se perfecciona con el tiempo y la experiencia, matizándose el número de unidades de cada conjunto para que la convivencia sea óptima y el tamaño de las viviendas cada vez menores en beneficio de crecientes zonas comunes”.

En España cada vez hay más personas mayores que viven solas. Así lo certifica la última Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística con más de 4 millones y medio de personas viviendo solas en el año 2016 y, de esta cifra casi 2 millones tenían 65 o más años -un 70,7% eran mujeres-. Comparando con los valores medios de 2016 y 2015, el número de personas que viven solas se incrementó un 1,2% -54.100 más-. En este sentido sorprende que los hogares unipersonales de personas mayores de 65 años aumentaron un 4,0% respecto a 2015 y, por el contrario, los formados por personas menores a este rango de edad disminuyeron un 0,7%.

Más allá del miedo a la soledad y la convicción de que hacer las cosas solo siempre cuesta más, el cohousing incluye otra ventaja fundamental: el ahorro económico. Lo recuerda Carmen del Hoyo (74), que pensaba hacerse monja hasta que lo meditó mejor y optó por el jubilar para envejecer. Estaba en la lista de espera cuando le propusieron participar y desde entonces ya ha hecho decenas de propuestas en las que estaría dispuesta a participar. Desde ‘chi kung’ -terapia medicinal de origen chino basada en el control de la respiración- hasta peluquería para sus compañeros. “He visto como mi madre vive sus últimos años en una residencia y yo no quiero esto para mí, el cariño no se paga con dinero”, confiesa.

Por su parte, Javier (68) añade otro matiz. Él es economista y llegó al grupo que se trasladará a Torrelodones por casualidad. En apariencia es un discreto conservador, aunque sus ya amigos -y futuros compañeros de residencia- destapan su personalidad más sincera: cuando coge la guitarra las piezas de rock y folk no se le resisten y promete con sacar el lado más desenfadado del grupo, que hasta se plantea hacer un coro. “Dividir gastos en la vida cotidiana, en el cuidado mutuo y en la contratación de ayudas que de otra forma se costearían de forma individual”, explica Javier, que se apuntó a este experimento pionero en España a través de unos amigos con los que también convivirá.

Este sistema de retiro residencial nació en Dinamarca y Holanda en los años 90 y actualmente está muy extendido ya por el norte de Europa y Norte América. Ejemplos de éxito son Midgarden o Egebakken en Dinamarca, Wandelmeent o Popkensburg en Holanda, Springhill en el Reino Unido, Hearthstone en Estados Unidos o Windsong en Candá. El arquitecto Miguel Ángel Mira de la Asociación Jubilares, que nace intentando seguir el ejemplo de la homóloga holandesa LVGO, destaca que “El jubilar añade la respuesta al deseo más generalizado en España de recibir asistencia a domicilio hasta cualquier nivel de dependencia”.

Una opción para todas las edades

Las personas que deciden agruparse en comunidades autogestionadas como modelo de vivienda no solamente son mayores. Durante los últimos años en España este estilo de vida ha empezado a triunfar entre jóvenes familias. El elemento diferencial está en la motivación, que en este caso es más ideológica y está en la posibilidad de llevar una forma de vida alternativa. “En las comunidades de jóvens la prioridad son los niños y, a diferencia de los senior que piensan más en los espacios, ellos priorizan en los servicios para vivir en familia”, explica Francisco Romero, socio Cohousing Verde.

Desde esta organización han impulsado Entrepatios, la primera cooperativa de la ciudad de Madrid. Se trata de un terreno de 17 a 18 unidades de convivencia ubicado en el barrio de Las Carolinas, en el distrito de Usera, y nació como “un modelo de vivienda no especulativo», con importancia al enfoque ecológico y que promete tener en el futuro reciente un recorrido replicable y de éxito en nuestro país.

Fuente: El Confidencial

AUTOR: NATALIA LÁZARO PREVOST

Castilla La Mancha amplía en seis la red de viviendas para personas mayores

clm_viviendasLa consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, ha confirmado que durante 2016 el Gobierno regional ha incorporado seis nuevas viviendas para la atención de personas mayores a la red pública regional, formada por 154 viviendas con unas 1.500 plazas.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha incorporado en 2016 seis nuevas viviendas de atención a personas mayores a la red pública regional, que está formada por un total de 154 viviendas, con unas 1.500 plazas, “con lo que Castilla-La Mancha consolida su posición como comunidad autónoma con la tercera mayor red de viviendas de mayores”.

Así lo ha confirmado la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, durante su visita a la vivienda de personas mayores de Fontanarejo (Ciudad Real), en la que destacado que el presupuesto destinado a la financiación de estas 1.500 plazas es de 3.837.840 euros. En el caso de la provincia de Ciudad Real hay 37 viviendas para mayores existentes, con 320 plazas y un presupuesto anual de 896.000 euros.

Aurelia Sánchez ha recordado que en los cuatro años del anterior Gobierno se cerraron 22 viviendas, con lo que «122 personas tuvieron que abandonar su pueblo para irse a vivir a una residencia quedando desvinculados de su entorno socio-familiar».

Sánchez ha puesto en valor la vivienda para mayores “como recurso principal de alojamiento y convivencia para personas mayores en los pequeños municipios del medio rural, por su parecido a los hogares habituales, en los que se reproduce el modelo de vida familiar que todos conocemos».

 

Viviendas de entre 8 y 10 plazas

Se trata de “viviendas normalizadas para mayores, donde un pequeño grupo de 8 o 10 personas conviven, colaborando en las actividades domésticas de cada día y participando en la vida comunitaria como lo venían haciendo, pero manteniendo su vinculación con su pueblo, ha recordado Sánchez.

Sánchez ha añadido que Castilla-La Mancha fue pionera en aplicar en España un modelo de atención en pequeños recursos de convivencia localizados en el mismo lugar donde viven las personas mayores, que se denominaron viviendas tuteladas, inspirado en el que comenzó a desarrollarse a mediados de los años 90 en países como Bélgica, Holanda, Alemania, Francia, Reino Unido o Dinamarca.

 

Programa de apoyo a viviendas

La consejera ha recordado que en 2016 el Gobierno regional ha puesto en marcha el Programa de Apoyo a las Viviendas de Mayores que “presta una atención profesional integral, fomenta el envejecimiento activo y vela por la calidad de los cuidados personales, así como por la prevención de futuras situaciones de dependencia”, ha señalado.

Para ello el Gobierno regional dispone de un equipo de psicólogos que se desplaza a las viviendas y presta atención telefónica, con el fin de ayudar a los mayores a afrontar los problemas propios de la convivencia y de la adaptación a la vivienda, así como para prestar apoyo psicológico.

Estos profesionales asesoran al personal de las viviendas en el desarrollo de sus funciones y facilitan apoyo técnico presencial, y a través de un Servicio de Atención Telefónica las 24 horas del día, donde pueden recurrir si surge alguna necesidad en cualquier momento, como puede ser en fin de semana o día festivo.

Este Servicio de Apoyo se hace extensible a todos los agentes implicados en la vivienda como personal del ayuntamiento, personal sanitario, familiares de los residentes, todo ello en coordinación y colaboración con los profesionales de los Servicios Sociales, con lo que se pretende que el mayor tenga una atención coordinada y adecuada a su situación personal.

 

Vivienda de mayores de Fontanarejo

La vivienda de mayores de Fontanarejo cuenta con nueve plazas y en su visita la consejera ha estado acompañada por el alcalde de la localidad, Fernando Fernández; el director general de Atención a Mayores y Personas con Discapacidad, Javier Pérez, la delegada del Gobierno regional en Ciudad Real, Carmen Teresa Olmedo, y la directora provincial de Bienestar Social, Prado Zúñiga.

 

Fuente:  EL DIA digital

 

 

Bilbao cofinancia con 2 millones de euros las estancias en viviendas comunitarias de personas mayores de 60 años

Viviendas-Bilbao-933x445 El Ayuntamiento de Bilbao ha acordado la concesión de Ayudas Económicas, valoradas en 2 millones de euros, para cofinanciar, durante el año 2017, las estancias en viviendas comunitarias de personas mayores de 60 años, que cumplan los requisitos de acceso a las mismas. El presupuesto aprobado en el Pleno Municipal para este programa asciende a 2.535.000 euros, y con la cantidad aprobada por la Junta de Gobierno se pondrá en marcha el expediente para tramitar las ayudas de los primeros meses del año. El resto se tramitará a mediados del ejercicio ajustando las cantidades a las previsiones resultantes tras los primeros meses de desarrollo de programa.

Una vivienda comunitaria es un servicio de alojamiento de carácter colectivo, con una capacidad mínima de seis plazas y máxima de catorce, organizadas en módulos de habitaciones dobles o individuales, y con un estilo de vida similar al del ambiente familiar. Se ofrece alojamiento de larga estancia o permanente y apoyo a personas con suficiente autonomía para la realización de las actividades de la vida diaria aunque por su edad y características precisen un apoyo de baja intensidad.

La atención en las viviendas comunitarias comprende todas aquellas acciones, servicios y programas tendentes a ofrecer a las personas usuarias un ambiente convivencial adecuado para su desarrollo personal, contribuir al mantenimiento y mejora de su bienestar físico, psíquico y social, y fomentar su integración y participación en la vida social, garantizando el fomento de la autonomía, la capacidad de elección y el control del entorno.

 

SOLICITUDES PARA VIVIENDA COMUNITARIA

Las solicitudes para acceder a este recurso se presentan, de forma individualizada, en el Servicio Social de Base correspondiente, desde donde se realiza la propuesta de concesión o denegación al recurso, por parte del personal técnico. Además, los usuarios deben abonar parte del coste de la plaza, de acuerdo a su situación económica.

Dichas ayudas se otorgan en base a las necesidades y a las circunstancias familiares y personales de las personas que lo soliciten en el presente ejercicio, así como mantener las que se han estado concediendo, mientras persistan las circunstancias.

En Bilbao son numerosas las viviendas comunitarias que se encuentran en la trama urbana de la ciudad. Esto se trata de una ventaja el estar situadas en el entorno urbano estando próximas a las familiares y personas que han formado parte de la vida de los y las residentes.

Hasta la actualidad, el Ayuntamiento de Bilbao financia la estancia de personas con determinados perfiles en las viviendas comunitarias. La subvención se destina directamente a las personas que, a juicio de las trabajadoras sociales de base, necesitan acceder a este recurso, dadas las circunstancias sociales, familiares y económicas que atraviesan. A partir del pasado mes de diciembre, se tiene en cuenta además, lo previsto en la Ley de Servicios Sociales y el Decreto de cartera, que establecen que las personas dependientes de grado 1 tienen derecho a acceder a esta fórmula de alojamiento para personas mayores.

Respecto al coste estimado de la plaza de vivienda comunitaria será financiado entre el Ayuntamiento de Bilbao y la persona beneficiaria. Esta aportará el 75 % de sus ingresos netos o, en su caso, de la renta per cápita en caso de matrimonio o situación asimilada, quedando exentas las pagas extraordinarias. Con la misma fórmula de participación económica existen dos pisos compartidos que constituyen un programa ligeramente diferente

El pasado ejercicio de 2016, un total de 241 personas estuvieron viviendo en alojamientos de este tipo contando con ayuda municipal. A fecha de 31 de diciembre, 201 personas se encontraban en esta situación, y a ellas, habría que añadir 11 personas alojadas en los pisos compartidos y las 13 personas en viviendas tuteladas municipales. Ello hace un total de 225 personas mayores alojadas en los programas municipales de alojamiento alternativo. Respecto a 2015, fueron 200 personas bilbainas las que accedieron a viviendas comunitarias u otras fórmulas de alojamiento alternativo como viviendas tuteladas.

CRITERIOS PARA ACCEDER A VIVIENDAS COMUNITARIAS

Los criterios que han fijado hasta ahora el acceso de las personas mayores a esta prestación municipal han sido los siguientes:

  • Haber cumplido 60 o más años de edad en el momento de la solicitud,
  • Estar empadronado/a con un año de antigüedad como mínimo, en el término municipal de Bilbao con anterioridad a la fecha de solicitud.
  • Ser considerada persona mayor autónoma o en riesgo de dependencia, a partir de diciembre de 2016.
  • Presente necesidad de alojamiento alternativo al habitual, es decir, cuando las condiciones personales y del entorno desaconsejen o hagan imposible la continuidad en el domicilio habitual, y/o servicio de atención diurna, previa valoración de situación de necesidad.
  • Presentar un estado de salud que no requiera asistencia continuada en instituciones sanitarias ni la adopción de medidas de salud pública.
  • No padecer trastornos de conducta que puedan perturbar gravemente la convivencia en el establecimiento.
  • No disponer de recursos económicos suficientes.
  • A partir del pasado 26 de diciembre las personas dependientes de grado 1 pueden acceder a este servicio, cumpliendo con el resto de las condiciones determinadas por el Ayuntamiento.

A finales del pasado 2016 entró en vigor el denominado Decreto de Cartera de prestaciones y servicios del Sistema Vasco de Servicios Sociales. Según este decreto, las viviendas comunitarias están llamadas a recibir entre sus clientes a personas con dependencia grado 1 y, por lo tanto, deben adaptar sus instalaciones a las nuevas circunstancias. Hasta este momento, las viviendas comunitarias se regulan por el Decreto del año 1998 de Gobierno Vasco.

Fuente: Orain Bizkaia

Charles Durrett, creador del término “cohousing”, visita Madrid

Charles DurrettEl arquitecto estadounidense Charles Durrett visita Madrid para participar en la jornada “Cohousing: Autonomía y Participación en la creación de alternativas residenciales” organizada dentro del Programa de Formación Especializada en Servicios Sociales de IMSERSO, con la colaboración de la Asociación Jubilares, el próximo día 24 de septiembre de 9:30 a 14:30 en la sede de CEAPAT, c/ Los Extremeños, 1 de Madrid.

Durrett, junto a su compañera y esposa Kathryn McCamant, se erigirieron en los principales referentes a nivel mundial en la creación de conjuntos de viviendas colaborativas autopromovidas, tanto intergeneracionales (cohousing) como espacialmente diseñados para mayores (senior cohousing). Tras encontrarse por vez primera este modelo residencial en Dinamarca e investigar su historia y evolución a través de centenares de entrevistas y visitas en la década de los 80, acuñan el término “cohousing” y lo introducen en el Oxford English Dictionary. Desde entonces trabajan en la expansión de este tipo de conjuntos en Norteamérica. Han participado en la creación de más de 50 comunidades de cohousing y han divulgado el modelo a través de infinidad de charlas y conferencias y la publicación de algunos libros.

Precisamente en la jornada del próximo día 24 Charles Durrett presentará la edición en español de su “Manual del Senior Cohousing” coeditado por la Asociación Jubilares. Se trata de un libro dirigido al público general en el que se explica el concepto del cohousing, su historia y presente, así como las claves para su realización tras las décadas de experiencias por todo el mundo. Incluye dos anexos que sirven para contextualizar este modelo en nuestro país, como alternativa a las residencias tradicionales de personas mayores.

Más información:
Artículo en en el blog de Jubilares:
http://blog.jubilares.es/2015/09/09/cohousing-autonomia-y-participacion-durrett-en-madrid/

Programa de la jornada:
https://jubilares.files.wordpress.com/2015/09/prog_cohousing_v20150903.pdf