Dependencia
El Govern suprime el ente que gestiona los servicios sociales para integrarlo en Bienestar
El Institut Català d’Assistència i Serveis Socials (Icass), organismo que gestiona los servicios sociales en Catalunya, desaparecerá como ente autónomo y se integrará en la Conselleria de Bienestar Social y Familia de la Generalitat, según se recoge en el proyecto de ley de medidas fiscales, administrativas y financieras que el Govern ha entregado este martes en el Parlement.
La medida, avanzada por Europa Press en marzo, persigue la «eficiencia organizativa», teniendo en cuenta que el Icass funcionaba hasta ahora como un organismo diferenciado de la Conselleria, con plantilla y presupuestos propios.
El Ejecutivo catalán acordó en agosto de 2011 un paquete de medidas de racionalización y simplificación de la estructura del sector público, entre ellas el «análisis de la naturaleza jurídica del Icass», que ahora se ha materializado con su supresión.
Hasta que no se apruebe «la relación de puestos de trabajo adaptada a la nueva estructura orgánica», la Generalitat seguirá pagando los mismos sueldos a los empleados del Icass, que quedarán adscritos a la Conselleria; el patrimonio del instituto de servicios sociales también pasará a ser del departamento que lidera Neus Munté.
CUATRO SUBDIRECCIONES
Actualmente, el Icass es un instituto adscrito a la Conselleria que funciona de forma autónoma –como el Institut Català d’Adopció i Acollida (ICAA) y el Institut Català de la Dona (ICD)– y de él dependen cuatro subdirecciones generales, con sus respectivas estructuras directivas.
Tras la reestructuración, la directora general del Icass, Carmela Fortuny, dejará de tener la categoría laboral que ostenta desde enero de 2011 y posará a ser secretaria general del nuevo organismo resultante.
Lares cita Castilla y León como ejemplo en aplicación de Ley de Dependencia
La Fundación Lares, que cuenta con una red de 950 residencias que atienden a 70.000 personas mayores en toda España, cita a Castilla y León, donde cuenta con 110 alojamientos de este tipo, como ejemplo en la aplicación de la Ley de Dependencia, junto a comunidades como Navarra, La Rioja o País Vasco.
El presidente de esta Fundación, Julián de Armas, ha felicitado a la región porque «se está cumpliendo» el desarrollo de esta normativa analizada hoy en el marco del primer acto convocado por la Cátedra Fundación Lares de la Universidad Católica de Ávila (UCAv), tras el acuerdo rubricado por ambas partes en febrero.
De Armas ha explicado a los periodistas que según sus datos «no en todos los territorios se está realizando la misma aplicación de ese derecho a la subvención de la Ley de Dependencia», de ahí que considere que «aún queda un gran camino por recorrer».
El responsable de la Fundación, que ha sido el encargado de inaugurar el seminario «La atención centrada en la persona. Responsabilidad y compromiso», ha comentado que «aún existen ancianos que no reciben los servicios que demandan».
«Estamos llegando tarde a muchos sitios», ha lamentado Julián de Armas, quien ha afirmado que el Gobierno «no está dando respuesta del todo» a los servicios que reclama este colectivo, si bien reconoce que en los últimos años «se ha avanzado bastante».
Mientras sitúa a Castilla y León como una de las regiones «pioneras» de España en la aplicación de esta ley, De Armas ubica en el lugar contrario a Canarias, donde según los datos facilitados, existen actualmente 12.800 personas «esperando una resolución» y otras 13.000 «con resolución aprobada y que aún no han no han cobrado» tras una espera de dos años y medio.
En este contexto, también ha situado «a la cola» de la clasificación en la aplicación de la Ley de Dependencia a Andalucía, Murcia y Extremadura, comunidades para las que ha reclamado a la administración «un gran empujón».
Desde su punto de vista, es preciso «garantizar» el derecho que todo anciano tiene a ser atendido a su domicilio «si se puede» o, en caso contrario en una «institución de forma subsidiaria», con el objetivo de «promover su autonomía personal».
Según ha explicado el presidente de la Fundación Lares, su modelo de atención a las 70.000 personas que acogen en sus 950 residencias está basado en dar respuesta a sus necesidades «desde el humanismo cristiano».
Por su parte, el director de la Cátedra Fundación Lares de la UCAv, Francisco Salinas, ha apuntado que el objetivo de este seminario consiste en dar a conocer experiencias de atención integral a las personas mayores y las investigaciones que existen sobre ellas y la dependencia, además de analizar el impacto de la implantación de la Ley de la Dependencia.
Junto a estos objetivos, también se quiere fomentar la responsabilidad y compromiso de las familias, instituciones, organizaciones y empresas en esta metodología de trabajo, así como presentar la Cátedra Lares como un espacio orientado al estudio, formación y divulgación de temas de Economía Social, Cooperativismo y Dependencia.
Empresas y sindicatos exigen a la Generalitat valenciana el pago inmediato de más de 100 millones de deuda al sector de atención a personas mayores
Organizaciones sindicales y asociaciones empresariales han acordado hoy un calendario de movilizaciones, y reuniones con administraciones locales, autonómicas y nacionales.
Solicitan una reunión urgente al presidente de la Generalitat para que conozca y resuelva la grave situación.
El sector de las residencias y centros de atención a personas mayores en la Comunidad Valenciana sufre una constante marginación por parte de la Administración valenciana debido al impago de la deuda acumulada que mantiene, de manera continua, desde hace más de doce meses y que asciende a más de 100 millones de euros.
La incapacidad de la Consellería de Bienestar Social por solventar esta situación y el constante incumplimiento y asimetría con respecto a otros sectores de los calendarios de pago comprometidos, pone en peligro de extinción a corto plazo a todo el sector de atención a la dependencia, a sus más de 300 centros y mas 15.000 trabajadores directos que atienden diariamente a alrededor de 30.000 personas mayores en la Comunidad Valenciana (la mayoría ancianos).
Ante el agravamiento continuo de la situación y la falta de actuación de la Administración, la Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana(AERTE); La Asociación de Residencias y Servicios de Atención a los Mayores del Sector Solidario (LARES); la Asociación de Empresas Concertadas de Accesibilidad Social (AECAS); la Asociación Valenciana de Empresas de Gestión de Residencias Públicas (AVREP); y las organizaciones sindicales CCOO y UGT, han acordado hoy realizar una serie de concentraciones, movilizaciones, paros y reuniones con administraciones locales, autonómicas y nacionales para que, de forma urgente,la Generalitat valenciana resuelva el desbloqueo de la deuda comprometida de un sector necesario socialmente, más en tiempos de crisis, y que además genera empleo (por cada dos personas atendidas se crean un puestos de trabajo directo).
Concretamente, el sector exige a la Generalitat Valenciana, que dé al sector el mismo trato de financiación que a los conciertos sanitarios y educativos, además de un compromiso totalmente firme para establecer un plan de pagos real y urgente que se ejecute en tiempo y forma que permita solventar la situación de colapso por la que atraviesan los centros, evitando así impagos masivos de salarios a los profesionales antes de final de año: de los mas 15.000 puestos de trabajo directo que genera actualmente el sector, 10.000 pueden desaparecer a corto plazo.
Acciones:
– El miércoles 6 de noviembre, a las 11 de la mañana, se hará entrega de las primeras 4000 quejas de los trabajadores del sector de atención a personas mayores, al Sindic de Greuges en su sede en la calle Pascual Blasco, 1 – 03001 Alicante.
El pasado día, 30 de octubre, se solicitó por vía de urgencia una reunión con el President de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, de cara a que pueda conocer personalmente la situación insostenible por la que atraviesa el sector en la Comunidad Valenciana, donde el periodo de tiempo sin cobrar las cantidades pendientes es cuatro veces superior a la media, algo insólito en otras autonomías. Por ello, se reclama la actuación del President para que adopte de forma inmediata acciones para solventar esta dramática situación.
Suma de otros agentes sociales
El sector de atención a personas mayores invita, a otros colectivos que se vean afectados directa o indirectamente por el incumplimiento de la administración valenciana y asociaciones afines se sumen a esta iniciativa reivindicativa con el propósito de reclamar una actuación creíble que no puede ser aplazada por más tiempo.
Deuda acumulada.
Deuda acumulada de la administración autonómica valenciana a 31 de octubre con el sector de centros y residencias de atención a personas mayores en la Comunidad Valenciana.
– 44 millones de euros correspondientes a los servicios públicos de gestión privada. Pendientes de cobro desde noviembre de 2012, es decir once meses sin cobrar.
– 40 millones de euros correspondientes a los servicios de accesibilidad social. Pendientes de cobro desde diciembre de 2012, es decir, diez meses sin cobrar.
– 9 millones de euros correspondientes a los Bono-residencias. Pendientes de cobro desde enero de 2013, es decir, nueve meses sin cobrar.
– 9,3 millones de euros correspondientes a servicios que prestan a las residencias y servicios de atención a los mayores del sector solidario (Lares).
* El impago en el mes de noviembre, generará otros diez millones mas de deuda.
A la cola del resto de España
Según los datos a los que tienen acceso las asociaciones empresariales junto a CCOO y UGT, la Comunidad Valenciana se sitúa a la cola de España con respecto al pago a proveedores en las Comunidades Autónomas, siendo la única que tarda más de nueve meses en realizar los pagos.
Para más información:
Dpto. de Comunicación de Aecas · comuniacion@centroaecas.con· t. 627760487
La construcción de la primera residencia pública de Langreo avanza al ritmo previsto
El Centro Polivalente de Recursos (CPR) de Riaño coge forma. La construcción del primer geriátrico público de Langreo, impulsado por la Consejería de Bienestar Social y Vivienda, avanza con las últimas obras en el armazón del edificio. La actuación se inició el pasado mes de febrero y ya se han levantado las cuatro plantas de la construcción, donde se trabaja en los cerramientos.
El plazo para la ejecución de la obra concluye en julio del próximo año. La consejera de Bienestar Social y Vivienda, Esther Díaz, aseguró el pasado verano en una visita al equipamiento, que los trabajos marchaban al ritmo previsto. La actuación, que tiene un presupuesto de 6,9 millones de euros, fue adjudicada a la empresa Constructora Los Álamos. El equipamiento ya tiene sus usos definidos. Dispondrá de un espacio de 1.300 metros cuadrados de los 9.700 totales que será destinado a residencia de personas mayores de 55 años con discapacidad intelectual. El centro albergará también una residencia de mayores, con 118 plazas, un centro social, que fue demandado por la asociación de vecinos y el colectivo de mayores de Riaño, y un centro de día con 30 plazas.
La Consejería de Bienestar Social considera que existe demanda para el Centro Polivalente de Recursos dado que Langreo carece actualmente de residencias públicas. El Principado retomó el pasado año, en verano, los trámites para adjudicar la construcción del geriátrico público, que permanecía bloqueada desde un año antes. Al concurso se presentaron 45 empresas pero la Consejería descartó inicialmente tres propuestas al no cumplir los requisitos y posteriormente hizo lo mismo con otras tres al no justificar las ofertas. Otras dos empresas retiraron su propuesta y dos más fueron descartadas más tarde al considerar que sus ofertas eran desproporcionadas. Al final fueron 35 las que optaron a ejecutar la obra.
Familiares de personas con Alzheimer piden una política de Estado contra la enfermedad
Representantes de la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de personas con Alzheimer y otras Demencias (CEAFA) y la Fundación Sanitas han pedido en el Congreso que se impulse una Política de Estado sobre el Alzheimer que convierta la enfermedad en «una prioridad de salud pública» a nivel nacional.
Así lo han reclamado durante una ponencia realizada este miércoles ante la Mesa y Junta de Portavoces de la Comisión de Sanidad y Asuntos Sociales de la Cámara Baja, recordando que, aunque las demencias actualmente afectan a más de 35 millones de personas en todo el mundo, la cifra se triplicará en 2050.
Por ello, ambas entidades comparten el objetivo de que el Alzheimer y otras demencias se conviertan en una prioridad de salud pública de orden nacional e internacional y que los países dispongan de sistemas adecuados de asistencia y apoyo para cuidar de las personas que las sufren, tanto ahora como en el futuro.
«El Alzheimer no es sólo una enfermedad, las cifras demuestran que se ha convertido en un verdadero problema socio-sanitario que afecta a todos los estratos de la sociedad, extendiendo sus efectos no sólo a la persona, sino también al conjunto de la familia cuidadora», según Koldo Aulestia, presidente de CEAFA.
Por ello, añade el director de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Sanitas, David Pérez de Ciriza, el enfoque de Política de Estado y la creación de un Plan Nacional de Demencia haría que los sistemas sanitarios y sociosanitarios estén «adecuadamente estructurados y dotados para garantizar un cuidado de alta calidad que permita a las personas vivir bien con demencia hoy y en el futuro».
La Sexta columna: «Cuando llegan las elecciones, ¿cómo pueden salir a la calle para abrazarte?»
Por su indudable interés, reproducimos el reportaje de «La Sexta columna» del viernes 1 de noviembre, «Cuando llegan las elecciones, ¿cómo pueden salir a la calle para abrazarte?»
Los recortes en la Ley de Dependencia afecta a personas con nombres y apellidos, personas que están directamente relacionadas con la política y los políticos, pues son ellos quienes más sufren sus descorazonadas medidas.
María tiene Alzheimer desde hace 7 años. Su enfermedad le ha cambiado la vida a toda su familia. Tuvieron que irse de la ciudad a una casa más barata en el campo. Su nuera, Ana María, se tuvo que dedicar exclusivamente a su cuidado.
El marido de Ana María está en paro, ninguno de sus 2 hijos trabajan y ella tampoco, aunque al menos la ley le garantizaba cotizar a la Seguridad Social como cuidadora. Pero tras los últimos recortes, le han quitado la cotización y además le han bajado la ayuda a la dependencia un 16%. Un recorte que para esta familia de 5 miembros, es un drama.
El campo ha aliviado su situación con un pequeño huerto o con los huevos que ponen sus gallinas. Pero lo que de verdad les vendría bien, son los 19.000 euros que el Gobierno les debe de pagos atrasados de ayudas a la dependencia.
El caso de Ariadna también es muy duro. Ha decidido hablar y contar su historia. “Mi madre tiene una enfermedad rara, que se llama Machado-Joseph. No hay cura ni medicación específica. Cuanto más joven se sufre, peor. Su exmarido le dejo. Ella no puede hacer nada. Tengo que hacer yo todo. Es como una cría pequeña”.
Ariadna se encontró con esta situación con 17 años. Ahora tiene 23, pero habla con una seriedad que desgarra.
Ha estudiado para convertirse en enfermera, pero no tiene posibilidad ninguna de trabajar, salvo gratis en su casa cuidando a su madre. Tiene que estar constantemente pendiente de ella. Además de cobrar cada vez menos ayuda a la dependencia, ahora tampoco cotiza por su trabajo.
Andrés es la sombra de su madre. Tiene 26 años y depende de ella totalmente: para vestirse, peinarse, lavarse la cara. Los recortes les han dejado al límite. Los 215 euros al mes que cobran de dependencia se van en pañales y medicinas. Los 500 euros de pensión de invalidez los gasta en el alquiler. Y ella, que no puede trabajar porque tiene que cuidarle, ya no cotiza nada.
Sin embargo, Amparo, que ya no llega fin de mes, no tiene sólo tiempo para sentir pena, últimamente también siente mucha rabia, sobre todo cuando recuerda. «Cuando llegan las elecciones, ¿cómo pueden salir a la calle a abrazarte? Yo he abrazado a María Dolores de Cospedal. Yo la voté porque me dio un voto de confianza».
El ictus es la primera causa de dependencia en el adulto
Coincidiendo con el Día Mundial del Ictus, el Dr. Jaime Gállego, coordinador del Grupo de Estudio de enfermedades cerebrovasculares dela Sociedad Española de Neurología, nos informa de esta patología cerebral que actualmente constituye uno de los problemas de salud pública más importante, y representa la primera causa de invalidez permanente entre las personas adultas.
¿Se tienen estadísticas de a cuántas personas afecta hoy el ictus en España y del modo en que afecta realmente?
En España, alrededor de120.000 a130.000 personas al año tienen un ictus, de las que cerca de 70% quedan discapacitadas o fallecen. El ictus es la segunda causa de muerte, la primera en las mujeres. El ictus es una enfermedad que ocasiona una gran discapacidad en los supervivientes, siendo la primera causa de dependencia en el adulto y, la segunda causa de demencia en el mundo, lo que la convierte en una de las afecciones que genera mayor carga social y económica. Más del 20% de los pacientes presentan una parálisis más o menos grave, imposibilidad para caminar (20%), alteraciones del lenguaje (15%), alteraciones de la memoria, capacidad cognitiva y conducta (30%).
El estudio Iberictus establece que, cada año, en España, y por cada 100.000 habitantes, se producen 187 nuevos casos de ictus/AIT, con mayor incidencia en hombres que en mujeres.
Este problema se verá agravado dentro de unos años con el progresivo envejecimiento de la población española. Aproximadamente el 75% de los ictus afectan a pacientes mayores de 65 años y se ha calculado, que para el año 2025, 1.200.000 españoles habrá sobrevivido a un ictus, de los cuales más de 500.000 tendrá alguna discapacidad. Sin embargo, el ictus no es una enfermedad de la gente mayor. Como mínimo uno de cada cuatro ictus ocurren en personas de menos de 50 años.
¿Qué es el ictus exactamente y por qué se produce?
Denominamos ictus o enfermedad cerebrovascular aguda a un trastorno brusco de la circulación cerebral, que altera la función de una determinada región del cerebro. Hay dos grandes tipos de ictus: el isquémico y el hemorrágico. El infarto cerebral, cuando se obstruye una arteria y no llega la sangre a una zona del cerebro; y la hemorragia cerebral, que ocurre cuando se rompe un vaso o una arteria y la sangre se acumula en una zona del área de nuestro sistema nervioso central.
Aproximadamente el 80-85% de todos los ictus son isquémicos, es decir, lesiones por falta de aporte sanguíneo al cerebro ( infartos cerebrales) y un 15%-20% se deben a la ruptura de una arteria dentro del cerebro, lo que conocemos como hemorragia intracerebral. La gravedad de este tipo de ictus no solo reside en el daño local sino en el aumento de presión que origina dentro del cráneo, lo que afecta a la totalidad del cerebro y puede comprometer la vida.
Cuando la hemorragia tiene lugar entre la superficie del cerebro y la parte interna del cráneo se denomina hemorragia subaracnoidea, generalmente por la ruptura de un aneurisma arterial.
En algunas ocasiones el ictus isquémico se precede de síntomas transitorios, por lo general de minutos de duración. Es lo que denominamos como ataque isquémico transitorio, que también requiere una evaluación y tratamiento urgente por un neurólogo para evitar un infarto cerebral.
En la mayoría de los casos el ictus puede prevenirse o, al menos, reducir el riesgo de sufrirlo. Se trata de un problema que aparece súbitamente y en la mayoría de los casos sin síntomas previos por lo que es fundamental controlar los hábitos de vida. ¿Cómo podemos prevenir un ictus a partir de la edad adulta?
Sin duda podemos prevenir el ictus. Las medidas de prevención están encaminadas tanto a prevenir un primer episodio de ictus isquémico (prevención primaria) como las recurrencias en aquellos pacientes que ya han sufrido algún episodio (prevención secundaria).
Con el conocimiento de los hábitos de vida saludables y de los factores de riesgo para el ictus es lógico asumir que su detección precoz y corrección o tratamiento constituyen un pilar esencial de la prevención primaria. La prevención primaria, en la inmensa mayoría de la población, debe estar basada en la corrección de los hábitos de vida. Lógicamente cuanto más factores de riesgo se tienen más riesgo existe de tener un ictus y más intensa debe ser la intervención sobre ellos.
Cualquier persona puede padecer un ictus. Jóvenes o viejos, aunque hasta este momento se haya disfrutado de una vida plena. Pero sabemos que las posibilidades aumentan considerablemente a partir de los 60-65 años. Hoy en día sabemos que por cada década consecutiva después de los 55 años, se dobla el riesgo de ictus. De tal manera con el envejecimiento va incrementándose de forma progresiva la posibilidad de padecerlo. Esto se debe en parte a lo que conocemos como factores de riesgo que son una característica o hábito que favorece, en este caso la presentación de un ictus a lo largo de la vida. Gracias a los estudios epidemiológicos hemos podido identificar un gran número de factores de riesgo para el ictus: hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiacas, especialmente una arritmia que conocemos como fibrilación auricular, dislipemia (elevación del colesterol), apnea del sueño, obesidad y hábitos de vida nocivos: tabaquismo, abuso de alcohol, sedentarismo.
Clásicamente los factores de riesgo se han clasificado como modificables, y no modificables. La edad, el sexo y la historia familiar de ictus son factores no modificables, pero es importante detectar pacientes con factores no modificables ya que, aunque éstos no se puedan tratar, si podemos al menos identificar a las personas de alto riesgo en los que la coexistencia de factores modificables exige su control enérgico, y pueden ser candidatos a otras tratamientos preventivos. La importancia de los factores de riesgo precisamente radica en que su identificación permite establecer estrategias y medidas de control en aquellas personas que todavía no han padecido la enfermedad (prevención primaria), o si ya la han presentado prevenir o reducir las recidivas o recurrencias (prevención secundaria).
Con en conocimiento de los hábitos de vida saludables y de los factores de riesgo para el ictus es lógico asumir que su detección precoz y corrección o tratamiento constituyen un pilar esencial de la prevención primaria. La prevención primaria, en la inmensa mayoría de la población, debe estar basada en la corrección de los hábitos de vida, tabaquismo, abuso de alcohol, sedentarismo. Lógicamente cuanto más factores de riesgo se tienen más riesgo existe de tener un ictus y más intensa debe ser la intervención sobre ellos.
Si se controlan los factores de riesgo se puede evitar hasta el 80% de los casos de ictus. Dieta baja en grasas y sal, ejercicio físico moderado, controlar el peso, la presión arterial, nivel de colesterol y azúcar en sangre. Abandonar el tabaco, consumo moderado de alcohol, controlar el peso regularmente y si sentimos palpitaciones sin haber realizado actividad física previa, es recomendable que sea visto por su médico.
¿Hay síntomas o señales premonitorias que nos den la pista para acudir a urgencias rápidamente?
El ictus constituye una urgencia neurológica que precisa ser conocida de forma urgente. Es fundamental que el paciente y las personas que lo rodean puedan conocer de inmediato los síntomas de alarma para su traslado inmediato a un centro hospitalario debidamente preparado. Aunque estos síntomas desaparezcan en unos minutos (ataque isquémico transitorio), no debe perderse tiempo alguno y se debe acudir o trasladar de forma inmediata al hospital para recibir asistencia neurológica.
Síntomas de alarma de ictus:
Pérdida de fuerza de la cara, brazo, y/o pierna de un lado del cuerpo de inicio brusco
Entumecimiento o sensación de acorchamiento de la cara, brazo o la pierna de un lado del cuerpo
Trastorno brusco del lenguaje. Dificultad para hablar o entender o ser entendido
Pérdida de visión en uno o ambos ojos
Dolor de cabeza intensa, repentina y sin causa aparente asociada a náuseas y vómitos (no atribuible a otras causas)
Dificultad para caminar, pérdida de equilibrio o coordinación
El manejo del ictus agudo debe realizarse de forma urgente por parte de neurólogos especializados y en Unidades de Ictus. ¿Existen suficientes Unidades para que el paciente acuda a ellas y pueda tratarse de forma conveniente?
Las unidades de ictus UI en los Servicios de Neurología constituyen el recurso más eficiente para el tratamiento de la fase aguda del ictus. La valoración neurológica precoz, la monitorización y el trabajo multidisciplinar llevan aparejadas un mejor pronóstico en términos de mortalidad o dependencia. Este dispositivo asistencial ha demostrado que reduce la mortalidad, la dependencia y la necesidad de cuidados institucionales en los pacientes con ictus. Su beneficio es independiente de la edad, sexo y gravedad del ictus al ingreso y es similar para los distintos subtipos de ictus. Se mantiene a lo largo del tiempo y es coste efectivo. Sin embargo, persisten desigualdades territoriales que es prioritario subsanar cuanto antes. Actualmente el número es claramente insuficiente para poder garantizar una atención de excelencia en todo el país.
¿Es un error lo que hacen algunas personas, de no acudir a Urgencias porque el síntoma o los síntomas han desaparecido momentáneamente aunque luego pueden repetirse con más intensidad?
El ictus transitorio, aquel en el que los síntomas mejoran o desaparecen en escasos minutos sigue siendo una urgencia y debe ser valorado y estudiado de inmediato por especialistas de neurología y de forma individualizada aplicar el tratamiento más adecuado a su causa. El no hacerlo conlleva el riesgo de sufrir un infarto cerebral en las siguientes horas.
¿Por qué los ictus afectan habitualmente a sólo un lado del cuerpo?
Porque habitualmente afectan a un solo hemisferio cerebral. Una afectación bilateral puede producirse en ictus del tronco cerebral o en lesiones simultáneas por embolismos múltiples.
Los beneficiarios de la Ley de la Dependencia aumentan en Extremadura un 6,1% entre mayo de 2011 y septiembre de 2013
Extremadura ha superado por primera vez los 20.000 beneficiarios de la Ley de la Dependencia, en concreto el número de beneficiarios ha aumentado un 6,1 por ciento entre mayo de 2011 y septiembre de 2013, al haber pasado de 18.874 a 20.024.
Estos datos han sido expuestos por el consejero de Salud y Política Social, Luis Alfonso Hernández Carrón, quien en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno ha dado a conocer el último informe del Sepad sobre la evolución de la implantación de la Ley de la Dependencia en la comunidad.
Para el responsable autonómico, este hecho pone en evidencia que, frente a «voces agoreras» que hablaban de «derogación encubierta» de esta ley en la región, se ha conseguido «mejorar» los resultados.
Este incremento experimentado por la región en su número de beneficiarios supera «con creces» el dato registrado en el conjunto del Estado. Así, mientras que en España ha aumentado un 0,1 por ciento, en Extremadura lo ha hecho en más de un 6 por ciento, cifra regional que «ha permitido que la media nacional tenga un signo positivo».
Carrón también ha indicado que la lista de espera en la tramitación de las solicitudes presentadas se ha reducido en un 68 por ciento entre mayo de 2011 y septiembre de 2013, pasando de 6.339 solicitudes pendientes de valoración en 2011 a las 2.056 que hay en la actualidad. Todo ello en un momento en el que el número de solicitudes también ha aumentado en más de 1.000 en este periodo.
Asimismo, Carrón ha indicado que en mayo de 2011 en Extremadura existía un 36 por ciento de dependientes con derecho reconocido y pendientes de recibir prestación, en concreto 10.409 personas, mientras que a fecha de septiembre de 2013, tras dos años de «reforma» y «mejoras» en la tramitación de los expedientes, esta cifra se ha reducido en un 49 por ciento, hasta las 5.272 personas.
De esta manera, si se comparan estas cifras con lo que ha sucedido en el entorno nacional, en mayo de 2011 Extremadura superaba la media española en personas con derecho reconocido y pendientes de recibir una prestación. Mientras que en España la media era de un 32 por ciento en 2011, en Extremadura esta media alcanzaba un 36 por ciento.
Dos años después, Luis Alfonso Hernández Carrón ha explicado que esos datos se han invertido «por primera vez», ya que también «por primera vez» la región está por debajo de la media nacional. Así, mientras que en España la media supera el 21 por ciento, Extremadura ha conseguido reducirla en casi 16 puntos, hasta el 20 por ciento.
«Esto ha sido así porque el Gobierno de Extremadura se ha situado al lado de las personas en situación de dependencia, paliando la reducción presupuestaria estatal con los recursos de la comunidad autónoma», ha puesto en valor el consejero extremeño.
El responsable autonómico ha recalcado que estos datos positivos suponen un «aliciente» para continuar en la senda de trabajo iniciada, que se verá «fortalecida» en 2014 «gracias al compromiso» del Ejecutivo regional con las personas en situación de dependencia, tal y como se refleja en el proyecto de presupuestos, ha dicho.
Carrón también ha resaltado que, desde enero de 2013 a septiembre de 2013, Extremadura ha avanzado tres puestos en el ranking de comunidades autónomas relativo al número de beneficiarios de la Ley de la Dependencia en función de la población. Así, si a principio de año la región empezó en el noveno puesto ahora se encuentra en el sexto lugar.
RENTA BÁSICA Y PAC
A preguntas de los periodistas, Carrón ha recalcado que las primeras prestaciones de la Renta Básica se empezarán a pagar «a partir de primeros de noviembre».
De igual forma, y sobre la reapertura de algunos PAC, el consejo ha indicado que no puede «afinar más» en cuanto a la fecha que ya dijo en su momento, a lo que ha añadido que se trabaja en que puedan estar listos «a mitad del mes de noviembre».
César Antón: “Hay grandes datos que avalan la reforma de la Ley de Dependencia”
La reforma de la Ley de Dependencia ha sido muy contestada desde amplios sectores, pero el director general del Imserso, César Antón, considera que pasado más de un año se pueden observar “grandes datos que avalan la reforma”. Así, Antón señala que se ha ordenado y simplificado el sistema y “los cambios están dando resultados”, aunque considera que sería preferible esperar a final de año “para contrastarlos”.
¿Cuáles son las sensaciones tras casi dos años al frente del Imserso?
Por un lado, el agradecimiento por la oportunidad que se me ha dado al secretario de Estado, a la ministra y al Gobierno, porque había un reto por delante difícil, pero también porque en estos dos años me he enriquecido profesionalmente con una visión desde una administración que no conocía. Por último, el reto importante y sensible en el Ministerio, que ha tenido que tomar medidas delicadas y valientes con la finalidad de hacer sostenible el sistema de dependencia. No ha sido fácil, pero con los grandes acuerdos con las comunidades autónomas en un tema tan sensible como la dependencia creo que podemos estar moderadamente contentos. Pero también es cierto que no hay que pararse aquí, sino que hay que seguir trabajando y avanzando.
Por otra parte, y en otros aspectos del Imserso que también he conocido y que no son dependencia, el hecho es que después de dos presupuestos el que tenemos para 2014 tenga un pequeño punto de inflexión en el Imserso, ya no hay descenso sino un leve incremento, y hemos sabido priorizar los grandes bloques del Imserso (pensiones no distributivas; los 16 centros asistenciales con 1.600 plazas para personas y familias que necesitan ayuda; dependencia; turismo y termalismo social).
Una de las decisiones que ha tenido más trascendencia en el debate político y social ha sido la reforma de la Ley de Dependencia en julio de 2012. ¿Se pueden valorar los efectos tan solo un año después?
Es necesario hacer un avance, pero creo que para que sea tiempo suficiente deberíamos esperar a final de este año. Uno de nuestros compromisos al llegar fue hacer una evaluación de la aplicación de la Ley de Dependencia en el periodo 2007-2011, que ha sido acordada en el Consejo Territorial y publicada. Además, hemos hecho la evaluación de 2012. La evaluación definitiva se tiene que hacer en el seno del Consejo Territorial, y nos hemos comprometido a hacerla anualmente, porque comunidades autónomas y Ministerio somos los principales responsables y corresponsables de la gestión, y entiendo el seguimiento, pero lo cierto es que los datos mensuales son provisionales, y cualquier evaluación sobre datos provisionales, aunque se regularizan y actualizan, está sometida a una dosis de provisionalidad.
Creo que los grandes objetivos de esas medidas de mejora sí que están avalados por los datos. Quiero dejar muy claro el respeto absoluto al marco básico de la ley, al derecho subjetivo de la persona dependiente de ser atendida con un catálogo o cartera de servicios. Esto no lo hemos tocado en absoluto, e incluso lo hemos mejorado en aspectos como el asistente personal. Otro aspecto importante es que no se ha tocado el principal instrumento de regulación de acceso a la dependencia, que es el baremo de valoración, que se aprobó en la etapa anterior y entró en funcionamiento en febrero de 2012, y hay que dejarlo correr. Es el que está regulando la entrada y no lo hemos tocado, aunque habrá que evaluar también los efectos del baremo pasado un tiempo.
A partir de ahí, hemos ordenado y simplificado el sistema en un gran principio de acuerdo del Consejo Territorial de abril y gran acuerdo de julio. Creo que hay grandes datos que avalan esta reforma.
Dijimos que la prioridad de la ley es atender a los grandes dependientes, y ahí tomamos una decisión corresponsable con las autonomías, porque nos encontramos con 305.000 personas de grado III y grado II esperando a ser atendidas mientras seguían entrando dependientes grado I. Por eso tomamos la decisión de diferir el grado I. Fue una medida contestada, pero se adoptó por común acuerdo. Si no hubiéramos tenido resultados sobre esos 305.000 dependientes entiendo que hubiera críticas, pero es que se han reducido y son ya menos de 200.000. En concreto, son 107.000 personas menos las que esperan prestación. Creo que esto es un indicador.
Obviamente el sistema se está estabilizando, y es un sistema de altas y bajas. Desde el 1 de enero de 2012 hasta las últimas estadísticas de septiembre ha habido 132.000 nuevos beneficiarios en 2012 y son más de 60.000 en lo que va de año, estamos hablando de casi 198.000 nuevos beneficiarios a recibir prestación. Es un sistema de altas y bajas que se está estabilizando, y hay más beneficiarios, y las altas y bajas llegan a tener un crecimiento neto menor que en los primeros años. Es cierto, pero esto también lo hemos puesto negro sobre blanco: 12.000 netos el año pasado. Vamos a esperar a ver qué pasa este año.
Por otra parte, los servicios han crecido frente a las prestaciones por cuidados en el entorno familiar. Prácticamente todas las autonomías están reconduciendo esta situación. También es cierto que hemos incentivado para que el reparto del nivel mínimo prime los servicios porque lo dice la ley y porque cuestan más, y creo que eso también es un incentivo. Y luego, consideramos que si profesionalizamos los servicios, tendrá efectos sobre la economía y el empleo. Ha habido un cambio de tendencia de bajas de afiliación de profesionales en la Seguridad Social en servicios sociales. Creo por tanto que los cambios están dando resultados, aunque a final de año los podremos matizar y contrastar.
¿Cree que esa profesionalización del sistema conseguirá cambiar la estadística? ¿Conseguirá que el cuidador familiar se convierta realmente en una excepción?
Hemos respetado absolutamente la ley. A veces se ha dicho que estábamos en contra de la ley, y es todo lo contrario. La ley, que es sabia en eso, dice que el cuidador familiar es excepcional, y además dice que ya estuviese atendido anteriormente. Esto es lo que hemos dicho: vamos cumplir la ley. Siempre alabaré a aquella persona que decide cuidar a un familiar dependiente, pero hay que darle instrumentos, tiempo, formación…y en este sentido lo que hemos hecho ha sido mantener la figura del cuidador familiar, regulándola, pero es cierto que tiene que ser la excepción. Además, hemos clarificado que el cuidador familiar son relaciones familiares y si son relaciones familiares, no son relaciones profesionales como pueda serlo el asistente personal o un servicio profesionalizado, y por tanto la afiliación a la Seguridad Social no es desde mi punto de vista una prestación de los artículos 14,15,16 y 17 de la ley, y lo hemos clarificado.
Creo que la tendencia es ir a lo que decía la ley. Está cambiando, aunque cuánto tiempo llevará cambiarlo no lo sé, pero no puede ser de la noche a la mañana. Hemos mantenido lo que dice la ley con las prestaciones, en el sentido que dice la ley, porque la riqueza que tiene la red de servicios sociales que ya existía, funcionando y financiada y cofinanciada hay que aprovecharla. Incluso la prestación económica vinculada al servicio que recibe el dependiente es un servicio profesionalizado. Es cierto que el instrumento que da la administración es una prestación económica, pero es un servicio, y tiene una ventaja, desde mi punto de vista, y es que a lo mejor en la red pública el dependiente no tiene el recurso donde lo pide, y por prestación vinculada incluso tiene la posibilidad de elegir por cercanía los servicios, y creo que esto, bien reconducido, puede dar buenos resultados.
En un sistema de altas y bajas hay un dato que llama la atención: el total de beneficiarios con derecho a prestación ha ido sufriendo un ligero descenso mensual. Aunque hay que tener en cuenta el informe del Tribunal de Cuentas, ¿este descenso tiene que ver con la falta de reposición en el sistema?
Son dos efectos los que se están produciendo. Por un lado, se está estabilizando la ley, estamos en 1.286.000 beneficiarios con derecho a prestación, que son las previsiones que incluía la ley. No cabe duda que el rango de crecimiento interanual no es el mismo, y creo que tenemos que esperar a ver qué pasa al final de 2013. Es cierto que estos comentarios se veían a lo largo de 2012, y a final de 2012 las altas superaron a las bajas. Es cierto también que este año es el menos indicado para hacer esa evaluación porque, como bien indicaba, hemos tenido que regularizar un buen número de expedientes tras el informe del Tribunal de Cuentas, y lo hemos incluido en las estadísticas de abril. Creo que hay que esperar a ver cómo se cierra ese saldo, y tendremos que analizar los resultados finales, pero además hacerlo abiertamente.
Hay otro efecto que creo que tiene algo que ver, pero que no está relacionado con las medidas, aunque también hay que analizarlo. Desde febrero de 2012 hay un nuevo baremo como principal instrumento de regulación de acceso al sistema. Nosotros no lo hemos tocado y consideramos que no podíamos tocar un baremo que acababa de empezar a funcionar. Este baremo lo aplican los profesionales, la valoración la hacen los profesionales, y creo que está claro, y eso lo hemos hablado con las autonomías, que el baremo está ajustando más la valoración de la dependencia a las previsiones de la ley que lo que venía pasando en los años anteriores. Tendremos que analizarlo, pero será por el baremo, no por las medidas, aunque también las tendremos que analizar.
Vamos a esperar a final de año. Hay que esperar al criterio del Consejo Territorial que dice que las evaluaciones definitivas tienen que ser anuales, y que los meses son datos provisionales, aunque no cabe duda de que los estamos siguiendo.
Además, es un año en el que las autonomías están haciendo un trabajo muy importante de revisión de expedientes por consecuencia de todo e igual el último trimestre se ve el trabajo de todo el año en las estadísticas. Si no, tendremos que afrontar cuál es el dato que sale.
Después de varios años de aplicación de la ley, ¿ha faltado poner en valor la red de servicios sociales que ya existía? ¿Se ha sabido aprovechar en todas las autonomías o hay algunas que lo han hecho mejor que otras?
Estoy completamente de acuerdo con este planteamiento. Hay un dato contundente: las autonomías que han encauzado la atención a la dependencia desde el principio en la red de servicios sociales la han desarrollado con mayor agilidad y mayor amplitud que cuando se han establecido redes paralelas, separando procedimientos e incluso competencias. Desde mi punto de vista una persona que requiere atención social, y la autonomía cuenta con un catálogo de servicios de ayuda a domicilio o residencial, tiene que ponerlo a disposición de esa atención, sea dependiente o no, necesitará mayor intensidad o mayores cuidados, pero si ya tenemos la experiencia de acceso a servicios sociales, a residencias, a centros de día y de ayuda a domicilio, ¿para qué establecer otra vía? Creo que esto ha hecho que en unas autonomías haya avanzado el desarrollo de la ley de forma más eficiente, más ágil y con mejores resultados.
Creo además que es lo que establecía la ley cuando marca que la prioridad sea la atención de las redes de servicios sociales.
Algunos sectores les han acusado de estar “demoliendo” el sistema de atención a la Dependencia. ¿Cómo asumen esta acusación? ¿Hay puntos de encuentro con estos sectores que hacen una valoración más crítica de las estadísticas?
Respeto absolutamente estas valoraciones, pero sí pido siempre, a todas las entidades que hagan valoraciones, que se usen los datos con mucho rigor. Y lo hago por una sencilla razón: hay mucha sensibilidad en estos temas, porque detrás de los números siempre hay personas y familias, y la perspectiva de una utilización sesgada de los datos puede generar expectativas o herir sensibilidades.
Hay muchas evaluaciones y valoraciones de la ley. La oficial está en el Boletín Oficial del Estado y ha sido aprobada por el Consejo Territorial, y seguiremos haciéndolas. Pero hay algunas evaluaciones hechas por expertos en la ley que nos han dicho que menos mal que hemos tomado muchas medidas…Reconocidos expertos en la economía de la salud y la dependencia han dicho “ya era hora de que se empezase a repensar la ley”.
Pero también hay valoraciones críticas que desde mi punto de vista son críticas con la misma argumentación desde hace un año, y se han adoptado medidas de mejora. Es decir, han usado el mismo razonamiento sistemático ante la evaluación de unos datos de dependencia, más que una evaluación de la dependencia, con lo que se convierten en una oposición a la dependencia. En esa línea de oponerse a las medidas del Gobierno o de evaluar y criticar echo en falta propuestas alternativas. En algunos sectores que han dado sistemáticamente el mismo análisis ante los datos mensuales no he visto propuestas alternativas a las medidas. La línea entre evaluación y oposición hay que tenerla clara…
En tercer lugar, nosotros tenemos la obligación de defender que algunos de los aspectos que dijimos que íbamos a hacer, aun sabiendo que eran complicados, están produciendo resultados, aunque hay que avanzar en el tema de la financiación. Pero los datos están ahí, y hay 198.000 beneficiarios nuevos a recibir prestaciones; se han aumentado servicios respecto a las prestaciones; hemos asumido que el grado I se difiriera; hemos tomado medidas de acuerdo con las autonomías, etc. Pero no admitiré que las medidas de ahorro son un recorte de los Presupuestos Generales del Estado, porque se acordaron en Consejo Territorial y son para el conjunto del Sistema de Dependencia. El paso primero es reducir un 15 por ciento los cuidados; lo que tiene efectos automáticos en el conjunto del sistema, estimados en 289 millones, y eso supone ahorros en las autonomías y en los Presupuestos Generales del Estado, y para ahorrarlo se reduce el nivel mínimo, pero no como lo cuentan. Hay que ser serios, no porque lo diga yo, sino porque hay que serlo.
Además, creo que en el tema de financiación, para ser serios y ponerle rigor, hemos planteado que vamos a analizar entre todos unos indicadores de referencia para poder calcular o estimar el coste de la dependencia y entonces podremos decir cómo están las aportaciones. El Ministerio no ha abandonado para nada las aportaciones, y creo que el rigor en ese aspecto, y en el que estamos trabajando, es que la ley dice “aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado”, y estos aportan a la dependencia, y no solo en el nivel mínimo.
Algunos gobiernos regionales han denunciado que la reforma de julio invadían competencias autonómicas…
Se planteó un conflicto constitucional, o un requerimiento previo. Nos han pedido un informe y la verdad es que, con todo el respeto para los trámites de nuestro sistema competencial, lo que hemos visto es que estamos en el marco competencial. Solo hemos avanzado en el desarrollo normativo de la ley, que es competencia de los reales decretos de desarrollo estatal.
Hay otro aspecto que se ha intentado ver por un tema de reducción en la financiación, pero nosotros entendemos que la aportación de los Presupuestos Generales del Estado al Sistema de Dependencia no está solo en el nivel mínimo y que cuando avancemos y se clarifique veremos cómo hay aportaciones en el conjunto del Estado para una financiación de la dependencia que respalda que el Estado cumple lo que dice la ley.
Hablando de la financiación…la ley establecía una aportación por parte del usuario que quizá no se ha explorado en los términos que la propia ley entendía…
Algunas autonomías lo han puesto encima de la mesa y se viene poniendo desde hace tiempo. Al final cuando financias la atención al dependiente desde el Estado por beneficiario, sin tener variables de qué servicio recibe, quizá no es lo más equitativo, y por eso uno de los acuerdos para el reparto del nivel mínimo en el futuro es que, además de tener en cuenta una cuantía por beneficiario y por grado, se prime a quien atiende por servicios por encima de la media con respecto a las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar. Creo que es una variable que reconoce el esfuerzo y además incentiva a un reparto más equitativo, porque también los costes de atención mediante servicios son más costosos.
Hay una reflexión respecto a esto que es que como a mayor grado de dependencia, mayor financiación desde los Presupuestos Generales del Estado, no sé, científicamente no se puede probar, pero con esto por un lado y viendo luego la diferencia entre los datos reales y los estimados para el grado III…hemos mirado al futuro y hemos pactado que en unos años primen tanto el beneficiario como los servicios que reciben.
En la modificación del copago se ha explorado también dar un impulso al patrimonio del beneficiario, aunque estaba ya incluido en la ley…
La ley es la que dice renta y patrimonio, y el acuerdo que había del Consejo Territorial, creo que de 2008, estaba impugnado, había una especie de vacío legal, y es una de las cosas a las que hicimos frente y que creo que requiere valor y voluntad política, porque meterse en el tema de las capacidades económicas de los beneficiarios siempre es complicado para un Gobierno. De hecho el Gobierno anterior dijo la ley que el beneficiario tenía que aportar, pero no reguló claramente la aportación del usuario. En este punto lo que hemos dicho es que la ley dice renta y patrimonio, y el acuerdo ha sido en relación con lo que consideramos renta, y sabiendo que nos es fácil la consideración de patrimonio del beneficiario…aunque no creo que sea una variable distorsionadora porque no hay grandes patrimonios en estos beneficiarios, pero que la ley nos decía que había que tenerlo en cuenta.
Hay planteamientos que se hacen desde el principio de igualdad y de equidad. Puedes tener los mismos ingresos de renta y la misma situación personal pero tener un patrimonio o no, y la ley dice que miremos el patrimonio. ¿Eso va a ser distorsionador? Entiendo que no, porque bajo el principio de igualdad y equidad, donde exista, no estamos viendo que vayamos a ser descubridores de grandes patrimonios.
También se critica que ha habido cierta pérdida de calidad en el sistema. Con la situación económica que atraviesa el país, ¿han percibido un traslado de personas que estaban siendo atendidas en residencias al hogar, y aunque estén recibiendo atención profesional, no sea tan intensiva como pueda serlo en una residencia?
Como Imserso no podemos tener una valoración muy concreta de estas situaciones porque no tenemos centros residenciales de personas mayores. Esto depende de las administraciones autonómicas fundamentalmente y de alguna corporación local.
Sí es cierto que los representantes del sector nos han trasladado que las bajas que se producen en las plazas residenciales no se renuevan tan rápidamente como en periodos anteriores. En este sentido, la reflexión es que antes de poner en marcha la Ley de Dependencia los servicios sociales tenían el catálogo de servicios de la ley, porque una prestación vinculada al servicio es como un concierto de una plaza, tiene financiación pública, decide la administración dónde otorga la residencia, y lo que no existía era la prestación económica por cuidador familiar. ¿Quién se pone a hacer el análisis de cuántos de esos 400.000 cuidados en el entorno familiar podrían haber sido atendidos en un entorno residencial si no se hubiese puesto en marcha esa prestación por cuidados en el entorno familiar? No lo sé, pero esa prestación no existía hasta 2007, y cuando el sector dice que a partir de 2008 o 2009 se produce este problema en la renovación de plazas…No sé la respuesta, quizá podrían haber atendido a un porcentaje, pero no lo puedo calcular, pero alguna incidencia tiene que haber tenido.
Hay que ser valientes y decir las cosas claras. No ha favorecido nada la crisis económica que empezó en 2007, y que fundamentalmente tiene efecto en las familias a través del desempleo. Una familia en la que todos sus integrantes están en edad laboral con empleo no tiene el mismo tiempo para atender a un familiar. Esto se nota también en las guarderías infantiles. Si ahora hay más tiempo para cuidar al familiar y lleva unida una prestación económica para resarcirte de los gastos que esto ocasiona, está claro que no favorece el traslado de estas personas a residencias.
Pero además de esto, hay que analizar la situación del estrato de población de los que puedan ser nuevos beneficiarios de servicios sociales por edad no es la misma que la de hace 20 o 30 años. Y cada vez más se quiere permanecer el mayor tiempo posible en casa, con unas condiciones dignas y con servicios de apoyo en el domicilio, que cada vez se han desarrollado más. El modelo de residencia debe modificarse. Creo que la suma de todo esto puede dar lugar a la situación.
¿El sector está en peligro? ¿Ha podido haber también sobredimensionamiento de los recursos en algunas zonas?
Los recursos que se dosificaron, se cogieron como referencia el 5 por ciento que marcaba la Organización Mundial de la Salud como necesidad de plazas residenciales hace 15 o 20 años, creo que se planificaron bien inicialmente, e incluso se localizaron lo más cerca posible a las personas.
Pero lo cierto es que hay cambios y movimientos de población, y las áreas metropolitanas crecen más…Esto hace que algunas previsiones que valían hace años se mantengan y en otros casos haya un desfase, pero en el fondo más que sobredimensionamiento es una cuestión de localización puntual de recursos.
Enlazando con la pregunta anterior creo que hay algo que estamos ya poniendo en marcha y que ordene las infraestructuras, sobre todo las más modernas y avanzadas, si somos capaces de definir bien el mapa de recursos necesarios para la atención sociosanitaria o cuidados de larga duración.
También es cierto, y se lo he dicho al sector, que quienes pueden estar en peores condiciones en este momento son aquellos que mayor dependencia tenían de la concertación pública, porque no cabe duda que no está teniendo el ritmo que tuvo ni hace diez ni cinco años, y en esos casos nos trasladan retrasos, impagos…Pero creo que hay que separar estas situaciones.
El cambio del modelo se ve desde hace tiempo. Los ritmos son distintos y las residencias tienen que abrirse mucho más. La potencialidad de una residencia es enorme: puede dar ayuda a domicilio, puede tener un centro de día, puede dar comidas, puede hacer programas de respiro familiar, puede ofrecer plazas temporales…Creo que estas opciones se están moviendo y pueden dar algunas posibilidades, pero también si pensaban en términos de un gran número de conciertos, tienen que readaptarse a la situación actual.
Uno de los temas estrella es la coordinación sociosanitaria. Hay iniciativas en distintas autonomías que van en esta dirección, pero ¿se está abandonando establecer la coordinación a nivel general para que cada autonomía lleve adelante la suya sin que haya un marco común? ¿Puede ser esto un problema?
No sé si será o no un problema, pero establecer un marco común es una necesidad. El Sistema Nacional de Salud se administra por las autonomías, pero sigue habiendo un SNS; el sistema de servicios sociales se transfiere a las autonomías, pero no hay una ley general de servicios sociales, aunque hemos hecho un esfuerzo muy grande con el catálogo de referencia de servicios sociales.
No cabe duda de que hay experiencias buenísimas en las que las autonomías han ido coordinándose. No hay que olvidar esa riqueza, ese conocimiento, y de hecho el Libro Blanco de Coordinación Sociosanitaria recoge muchas experiencias muy buenas. Ha habido un informe del Consejo Asesor encargado por el Ministerio sobre el espacio sociosanitario. Y nosotros estamos poniendo negro sobre blanco ese marco que defina el perfil de la persona que requiere cuidados de forma integral; qué centros y servicios, incluso qué acreditaciones, son necesarios para atender…Es importante que esas acreditaciones sean comunes para todo el territorio, como también lo es definir las figuras de coordinación, comisiones que hay creadas entre profesionales, con un gestor de caso…instrumentos como compartir información, el potencial que tiene la historia clínica electrónica, porque es bueno que un médico sepa cuando un paciente va a consulta si tiene un grado de discapacidad, si es dependiente, si vive en el entorno familiar…La historia clínica no tiene que estar muy cargada, sino elegir bien qué datos se incluyen, compartir instrumentos de información…
Todo esto, si somos capaces de hacer un marco regulador desde el consenso con las comunidades, con los profesionales, con las sociedades, con las entidades colaboradoras, con los órganos de participación, lo hemos empezado, y hay que valorar también sus efectos económicos y presupuestarios, pero sobre todo se notará eficiencia en los dos sistemas, porque además de todo, la persona estará mejor atendida.
Retomando el tema de la financiación, la ley marcaba pero tampoco se ha desarrollado el seguro privado de dependencia. Ustedes han anunciado su intención de desarrollarlo, pero…¿en qué punto está?
Eso es una disposición de la ley que decía que a los seis meses debía desarrollarse un seguro de dependencia de ámbito privado con un adecuado tratamiento fiscal. La ley lo enmarca desde mi punto de vista en un objetivo fundamental: ya que se establece la aportación de los usuarios, para evitar tensiones es preferible prever cómo financiar tu aportación a la atención a la dependencia, y esto te lo da un seguro privado que, según la propia ley, debe tener un tratamiento fiscal, entre otras cosas, yo diría que atractivo.
El Consejo Territorial ha dedicado este año a las grandes medidas de mejora que creo que ya están viendo sus frutos, pero no cabe duda que tenemos que abordar el tema del seguro.
Desde el punto de vista de la ley, lo que nos manda es crear un seguro de dependencia pensando en que si se hace atractivo pueda resolver los problemas futuros de cofinanciación que marca la propia ley.
Como ciudadano, incluso pensando en una posible situación de dependencia, un seguro como este creo que tiene que empezar a trabajarse con las compañías.
¿Cómo va a afectar la reforma de la Ley de Régimen Local a los servicios sociales?
Es una ley que tiene todavía su recorrido, y desde mi punto de vista creo que parte de dos premisas básicas muy importantes que es bueno recordar de vez en cuando. Hay un Tribunal Constitucional que recientemente ha dicho de forma muy contundente que las competencias en servicios sociales son exclusivas de las autonomías. Pero hay un argumento fundamental: la política y los políticos estamos para facilitar la vida a los ciudadanos. Los servicios de atención personal es muy difícil que conozcan de límites territoriales, y las personas y las familias se mueven. Hay que dejar claro también la máxima de “una administración, una competencia”, y para mí es fundamental, pensando en las familias y las personas que se mueven, saber quién le tiene que atender, cómo y a ser posible de igual manera esté donde esté. Creo que esto es muy importante, una premisa fundamental.
Hay que sentarse a ver las competencias, pero igual se puede mejorar si se juntan para algo el ayuntamiento y la diputación y se deja claro quién financia y cómo lo hace. Pero es clave que no pase lo contrario, que haya un vacío de competencias.
Con estas premisas se puede ordenar. Lo que ocurre en el modelo territorial de España es que podríamos encontrar los dos extremos: autonomías que están atendiendo estos servicios sociales en todo su territorio con acuerdos con diputaciones o ayuntamientos, o comunidades donde los ayuntamientos o las diputaciones no colaboran. Creo que pensando en los ciudadanos y las familias es importante ordenarlo.
Mato recuerda a las comunidades autónomas que lo más importante es atender a las personas
La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha pedido este martes a las comunidades autónomas «que sean conscientes de que lo más importante es atender a las personas que lo necesitan», en un acto en Barcelona en el que ha asistido a la inauguración del IV Congreso Internacional Dependencia y Calidad de Vida junto con el conseller de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz.
En una atención a los medios, y preguntada por las quejas de La Generalitat acerca de la reducción de las aportaciones del Estado para hacer frente a la atención de la dependencia, Mato se ha limitado a comentar que son las comunidades autónomas las que deben «priorizar» qué cuidados se dan a sus ciudadanos, y ha recordado la importancia de atender a las personas.
«Todas las administraciones están haciendo esfuerzos para garantizar la sostenibilidad de los sistemas», ha apuntado, tras una inauguración en la que ha avanzado que su Ministerio elaborará un plan crear un sistema de atención sociosanitaria de pacientes crónicos con criterios comunes para todo el Estado.
La ministra ha precisado que el Gobierno central es «absolutamente consciente» de que el centro de dicho sistema debe ser el paciente, sin dos vías separadas -la de servicios sociales y sanitarios–, sino una única que englobe los dos aspectos.
Mato ha asegurado también que su intención es avanzar en la construcción de un sistema nacional de salud que, si bien cuente con 17 sistemas gestionados por cada autonomía, estén «perfectamente coordinados» y cuenten con una tarjeta sanitaria única en toda España.
Gerentes de Servicios Sociales piden impulsar la Ley de Dependencia
La Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales propone revisar «en profundidad» el modelo de relaciones laborales, llevar a cabo una reforma fiscal «justa y progresista» e impulsar la Ley de Dependencia, en el documento con las conclusiones del Debate sobre el Estado social de la nación 2013.
Estas propuestas, según adelantan, están destinadas a reducir las desigualdades que, a su juicio, «son la causa de que España tenga tantas dificultades para salir de la crisis y para que las mejoras económicas repercutan en las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población».
En primer lugar, ante las «ineficaces» reformas para crear empleo, sugieren modificar «de manera radical» el modelo de relaciones laborales con el fin de mejorar las condiciones de vida de las personas y las familias en España y de «evitar que se siga agudizando la pobreza y la exclusión social».
Concretamente, proponen una mayor regulación y protección de los derechos de los trabajadores y defienden que la estabilidad en el empleo y unas condiciones de trabajo y unos salarios dignos no son incompatibles con el desarrollo económico.
Otra de las conclusiones pone el acento en la necesidad de «corregir los desajustes estructurales que afectan a la fiscalidad en España»; de reducir la brecha de nueve puntos porcentuales que separa al país de la media europea en ingresos fiscales en relación con el PIB; y de avanzar en una fiscalidad «donde cada cual contribuya en función de su capacidad económica».
Asimismo, alertan de «los cantos de sirena» de las bajadas de impuestos generalizadas que, a su juicio, «se han de compensar con el incremento de la fiscalidad a las grandes fortunas, a los beneficios de las sociedades y, sobre todo, al capital financiero y sus actuaciones especulativas».
Por ello, entre sus propuestas para la Reforma Fiscal en España se encuentran: suprimir los regímenes privilegiados en el Impuesto de Sociedades; establecer un sistema de tributación objetiva para grandes empresas; recuperar los impuestos de Patrimonio y Sucesiones; establecer medidas que penalicen la utilización de entidades radicadas en paraísos fiscales; crear un impuesto de transacciones financieras que penalice la especulación; crear ecotasas medioambientales; rebajar los tipos de IVA general y reducido; incrementar las plantillas de inspectores y técnicos de Hacienda; y reforzar los sistemas públicos de participación de los ciudadanos en la lucha contra el fraude.
ENMIENDAS A LA REFORMA DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL
No obstante, los directores de Servicios Sociales aseguran que la «mayor amenaza» que se cierne sobre ellos es el proyecto de reforma local que se está debatiendo actualmente en el Congreso que «extirpará las competencias en servicios sociales y promoción social de los ayuntamientos españoles».
«Las comunidades autónomas no podrán asumir todos esos servicios, como se plantea», apuntan, para añadir que «cuando en pocos años surjan entornos urbanos tremendamente degradados y llenos de miseria, los ayuntamientos no tendrán ninguna capacidad de respuesta, ni preventiva ni paliativa, más allá de la respuesta policial.
Ante esta situación, la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha presentado este jueves en el Congreso de los Diputados dos propuestas de enmiendas al Proyecto de Ley de Racionalidación y Sostenibilidad de la Administración Local, en las que reclaman «aclarar el nivel competencial de las entidades locales en servicios sociales» y «ampliar a cinco años el plazo para que las entidades locales realicen la transferencia a las Comunidades Autónomas».
Finalmente, consideran necesario un Pacto de Estado para la aplicación y el mantenimiento de la Ley de la Dependencia, cuyos ejes serían: el mantenimiento de la tasa de reposición, es decir, que el Sistema incorpore al menos un nuevo beneficiario por cada beneficiario que cause baja en el mismo, y el impulso de servicios profesionales como la Ayuda a Domicilio, los Centros de Día y las Plazas residenciales.
Unos 250 ancianos de residencias privadas dejarán de cobrar una ayuda temporal del Gobierno catalán
Cerca de 250 ancianos catalanes residentes en geriátricos privados dejarán de cobrar a partir del 30 del noviembre la prestación de cuidador no profesional que el Gobierno catalán conservaba a los mayores hasta la resolución de la prestación económica vinculada (PEV), cuyos trámites iniciales de petición han sido suspendidos ‘sine die’, han señalado a Europa Press fuentes de la Consejería de Bienestar Social y Familia de la Generalitat.
Hasta ahora el departamento que lidera Neus Munté había conservado la ayuda que perciben estos ancianos durante los meses que supone el trámite para empezar a cobrar una prestación económica vinculada (PEV), tras su incorporación a una residencia privada.
Se les mantenía esta ayuda, menor a la de la PEV, pero desde verano la Generalitat ha suspendido de forma temporal indefinida las nuevas peticiones para obtener esta prestación.
El Colegio Oficial de Trabajo Social de Cataluña ha sido el encargado de alertar sobre esta medida que, a su juicio, empujará a situaciones de «mayor vulnerabilidad y desamparo», y ha cargado contra un debilitamiento del Estado del Bienestar.
Sobre la reducción de las ratios de trabajadores en las residencias geriátricas ha lamentado que supone una amenaza para la calidad asistencial y una precarización de las condiciones laborales de los empleados.
«DEBILITAMIENTO» DEL BIENESTAR
Las últimas decisiones tomadas por el Gobierno catalán en relación a la Ley de dependencia son «un paso más en el debilitamiento del sistema de protección y la precarización del mercado laboral», han indicado los trabajadores sociales.
El colegio ha advertido de que la suspensión indefinida de las PEV supone un «incumplimiento» de la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia (Lapad), puesto que esta ayuda continúa vigente como derecho subjetivo reconocido por ley.
Ha criticado el «deterioro del sistema de atención a la dependencia», y ha exigido el cumplimiento de las leyes y la reactiviación de la concesión del PEV lo antes posible y con efectos retroactivos, lo que han trasladado al Consejo Asesor de Políticas Sociales y Familiares para que estudie la medida y emita un dictamen.
«Ante las difíciles situaciones que vivimos y el sufrimiento de las personas y familias que constatamos en nuestro trabajo cotidiano, no podemos restar impasibles», ha sostenido el colegio al agregar que quieren acompañarlas en la reclamación de sus derechos.
La dependencia acelera su caída
Ya hay menos beneficiarios que cuando Rajoy asumió la presidencia en diciembre de 2011- Las personas atendidas se reducen en 15.000 a lo largo de este año
- El dinero para dependencia se congela
El sistema de dependencia echó a andar en enero de 2007. Creció, se estancó y, ahora, lastrado por la sucesión de recortes, está acelerando su caída, hasta el punto de que el nivel de cobertura del que estaba llamado a convertirse en el cuarto pilar del Estado de bienestar ha retrocedido en el tiempo para situarse por debajo de los niveles de hace casi dos años, según muestran los datos oficiales. Las comunidades autónomas —con excepciones— no son ni siquiera capaces de mantener el ritmo de reposición de los usuarios que fallecen y causan baja en el sistema con nuevas altas, como demuestra la tendencia consolidada de los últimos nueve meses. A lo largo del año 2013, el número de personas atendidas se ha reducido en 15.302.
Existen 736.249 beneficiarios de alguna de las ayudas que contempla la ley, según los últimos datos oficiales publicados por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), con fecha de 31 de septiembre. Son 2.338 usuarios menos de los 738.587 que se encontró Mariano Rajoy en los registros del Imserso —entidad dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad— hace 21 meses, en diciembre de 2011, cuando tomó posesión como presidente del Gobierno.
Y no es que ya se haya alcanzado el punto en el que se atiende a todo aquel que necesita ayudas. Hay decenas de miles de personas atascadas en el arcén del sistema, esperando que les llegue el turno. La lista de espera de potenciales beneficiarios a los que las comunidades autónomas han reconocido la condición de dependientes con derecho a ayudas y aún no atienden representa una bolsa de 198.041 personas.
Estas cifras corresponden a datos oficiales regularizados de los informes que mensualmente publica el Imserso. Es decir, están limpios, después de que se depuraran los registros debido a las duplicidades o errores (en torno a un total de 13.000) que detectó el Tribunal de Cuentas en los expedientes enviados por las comunidades autónomas.
Fuentes del Imserso comentan que, pese a ello, los datos que reflejan sus informes, aunque son los oficiales, no son definitivos. Fruto del estudio del Tribunal de Cuentas se ha puesto en marcha un nuevo sistema de información y las autonomías “están en pleno trasvase de uno a otro [sistema]”, añaden. Por ello, “habrá que esperar a final de año” para conocer los datos finales.
Desde el Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales subrayan que a lo largo de este año ha habido 60.879 altas en el sistema. Pero esta cifra es engañosa ya que los datos oficiales muestran una caída en los beneficiarios de la dependencia (personas con ayudas) a lo largo de este año. A pesar de las más de 60.000, el saldo final de 2013 hasta septiembre es de 15.302 usuarios menos. Ello implica que el número de bajas en el sistema (beneficiarios fallecidos) en este periodo ha sido de 76.181, muy superior a las nuevas incorporaciones que destaca el ministerio, y que son insuficientes para mantener el nivel de cobertura del sistema.
¿A qué se debe la caída del número de ayudas? José Manuel Ramírez, de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales lo tiene claro: a los recortes del Gobierno del Partido Popular.
Por ejemplo, la eliminación de la inyección económica que el Estado transfería a las comunidades autónomas —las encargadas de ejecutar la ley—, una aportación de 283 millones de euros a la que se puso fin en 2012. El golpe más importante a la ley se produjo, sin embargo, con el Real Decreto de julio de 2012, añade Ramírez. Las “reformas para la racionalización del sistema”, según la terminología del ministerio, incluyó una batería de medidas con un impacto que el propio Ejecutivo valoró para 2013 en 1.108 millones de euros de ahorro (solo en dependencia) en las distintas Administraciones, según el Programa Nacional de Reformas remitido a Bruselas el pasado mayo.
En el real decreto se acordó la reducción del nivel mínimo (el dinero que destina el Estado a las regiones correspondiente a la cuota que paga por los dependientes) en un 13%, la minoración del 15% de las cotizaciones a la Seguridad Social de las cuidadoras o la reducción de la compatibilidad entre servicios, entre otros aspectos.
La puesta en marcha de estas medidas no tuvo un efecto inmediato, según apunta Ramírez. Provocó, primero, la congelación del sistema y, posteriormente, una caída de usuarios que se está haciendo especialmente evidente en estos momentos con las últimas cifras oficiales.
No todas las autonomías retroceden en ayudas. Extremadura, Castilla y León o Cataluña aumentan ligeramente el número de beneficiarios, a pesar de tener tasas de cobertura superiores a la media estatal. En otras, como Aragón, el retroceso ha sido del 15% de usuarios en 21 meses.
Pero más allá de estas diferencias, las tensiones presupuestarias para mantener el sistema son generalizadas. La Comunidad Valenciana, que desde la puesta en marcha de la ley siempre ha ocupado los lugares de cola en cuanto al desarrollo del sistema, cuenta con 2.000 expedientes de prestaciones económicas para atención residencial congelados, indican desde la patronal de residencias privadas Aerte. También respecto a estas mismas ayudas, Cataluña anunció en septiembre que la medida de suspender provisionalmente la concesión de nuevas prestaciones, dictada en agosto, se convertía en indefinida.
Las estadísticas del Imserso reflejan la caída sostenida de las personas registradas en la lista de espera de la dependencia. De los 305.941 beneficiarios pendientes de recibir una prestación en enero de 2012 se ha pasado a 198.041 en septiembre de este año. El ministerio presume de que esta es la cifra más baja desde el inicio de la dependencia. Pero, según Ramírez, este comportamiento no obedece a una gestión exitosa del sistema de dependencia. Lo lógico sería que a la reducción de la lista de espera (sobre todo, dado el volumen de la caída) correspondiera un incremento en el número de beneficiarios por el trasvase de personas de uno a otro grupo. Pero los datos no solo niegan esta relación, sino que indican lo contrario: se ha producido una caída tanto en la bolsa de personas en espera como en el número de usuarios.
Ramírez apunta a varias razones para explicar esta aparente contradicción. La lista ha caído en parte por el aplazamiento de la cobertura a los dependientes moderados hasta julio de 2015 —una medida tomada a finales de 2011—. Pero también por las miles de personas que mueren aguardando una ayuda que nunca llega. Jaime Esteban, coordinador de las plataformas españolas en defensa de la Ley de Dependencia estima que solo en la Comunidad Valenciana, el número de fallecidos en estas condiciones sería de 30.000 desde el inicio de la norma.
Amma lanza un nuevo portal para el acceso de familiares
El grupo geriátrico Amma ha puesto en marcha su plataforma online ‘TuPortalAmma’, una herramienta que permitirá a los familiares estar puntualmente informados de las cuestiones relativas a los cuidados de su residente, a través de ordenador o teléfono móvil. Además, el portal permitirá llevar a cabo otras gestiones y consultas.
En concreto, la plataforma incluye en la actualidad cinco apartados, que se irán ampliando paulatinamente, y que atañen a información sobre datos del residente, de la residencia en la que vive, del tratamiento sociosanitario que recibe el usuario, de documentos administrativos y trámites, así como el envío de regalos a los residentes.
El portal está diseñado tanto para tutores de residentes incapacitados, que tendrán acceso a toda la información, incluyendo datos clínicos, como a familiares de residentes no incapacitados, que podrá acceder a todos los datos, salvo lo relativo a información clínica, en cumplimiento con la Ley de Protección de Datos. Para acceder al porta, cada usuario contratará con una clave personal.
El grupo Amma cuenta con 29 residencias y un complejo de viviendas tuteladas, con una capacidad total de 4.412 camas y 901 de estancias diurnas, tras la incorporación en junio de 2013 de un nuevo centro en Cartagena (Murcia), que supuso además su entrada en la región. En 2012, registró unos ingresos de 89 M€, con una plantilla cercana a 2.500 trabajadores.
Afectados por daño cerebral adquirido reclaman que se reactiven los recursos de la Ley de Dependencia
Nueva Opción, la asociación de Daño Cerebral Adquirido de la provincia de Valencia, ha reclamado a las administraciones que activen los recursos previstos en la Ley de Dependencia, que garanticen la continuidad asistencial tras la recepción del alta hospitalaria, eliminen barreras para facilitar la participación social de las personas con discapacidad, implanten un plan de atención especializado para las personas con DCA y establezcan la figura de un gestor de casos que oriente a los afectados y a sus familiares.
Estas cinco peticiones forman parte del manifiesto que los afectados han leído en los Jardines de Viveros de Valencia con motivo de la celebración del Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido, según ha informado la asociación en un comunicado.
«En nuestra lucha diaria por recobrar la autonomía, nos encontramos que, de manera habitual, al recibir el alta hospitalaria se interrumpe el proceso de rehabilitación especializada, lo que impide avanzar en nuestra autonomía y aumenta las barreras para la inclusión social», aseguran los afectados en el manifiesto, común a todas las asociaciones miembros de Federación Española de Daño Cerebral (Fedace).
Asimismo, en el manifiesto se añade: «observamos como determinados ajustes repercuten de manera muy desfavorable en nuestra vida, condicionando nuestros derechos, en algún caso, recién estrenados. Los recortes aplicados en sanidad y servicios sociales no contribuirán a salir de la crisis si es a costa de agravar y cronificar nuestra desprotección».
La lectura del manifiesto, junto a varias actividades lúdicas, ha sido la última actividad organizada con motivo del Día Nacional. Durante la semana, Nueva Opción ha desarrollado una campaña de sensibilización que también ha incluido la colocación de carteles en edificios municipales, la instalación de mesas informativas en diversos puntos de la ciudad, la organización de una jornada sobre el DCA en el MuVIM dirigida a profesionales y afectados, la convocatoria de un concurso de dibujo para escolares y el montaje de una exposición en Tabacalera de cuadros pintados por afectados.
El Daño Cerebral Adquirido se produce como consecuencia de cualquier lesión en el cerebro, sea cual sea su causa, y afecta de forma notable a la salud y a las condiciones de vida de los afectados y de sus familiares. Las principales causas del DCA son accidente cerebrovascular, traumatismo craneoencefálico y tumor cerebral, pero también puede producirse como consecuencia de anoxia, meningitis, encefalitis, encefalopatía, absceso cerebral, etc.
El DCA es el primer motivo de discapacidad en España, donde residen 420.000 personas afectadas. De ellas, 56.500 viven en la Comunitat Valenciana, la segunda autonomía con mayor número de casos, y 32.000 en la provincia de Valencia.
Los afectados presentan una pluridiscapacidad en el plano cognitivo, el control motor, la comunicación, el nivel de alerta o dificultades para relacionarse con el entorno, lo que origina una disminución de la autonomía personal, cuando no su pérdida total, y una modificación significativa en las relaciones sociales y familiares. Estas situaciones alteran la vida cotidiana de las familias de las personas que lo padecen y suponen un importante problema en su regreso a la vida laboral y comunitaria.
Aerte solicita una reunión con el conseller Moragues para encontrar una solución urgente a la deuda de más de 100 millones con los centros de atención a dependientes
La patronal empresarial de la dependencia pide que se actúe ya para la supervivencia del sector.
Debido al continuo incumplimiento de pago comprometido, de los más de 14.000 puestos de trabajo directo que genera actualmente el sector, 10.000 están en peligro de extinción a corto plazo.
La patronal, también pone en conocimiento del Ministerio de Hacienda la dramática situación que vive el sector de la dependencia de la Comunidad Valenciana debido al bloqueo del pago de la deuda desde hace más de diez meses consecutivos.
La Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana, aerte, ha solicitado esta mañana una reunión con el conseller de Hacienda y Administración Pública, Juan Carlos Moragues, para encontrar una solución urgente y efectiva a la deuda de más de 100 millones que mantiene la administración con el sector de las residencias y centros a dependientes.
Ninguna acción encaminada a la obtención por parte de la administración autonómica valenciana de un plan de pagos estable está siendo efectiva. No es asumible, ni en lo económico ni en lo social, que la deuda comprometida se vaya acumulando de forma sucesiva durante más de diez meses consecutivos; que los tiempos establecidos a través del mecanismo de pago del FLA se incumplan y que, además, exista una latente asimetría en los calendarios de pago que se está practicando respecto a otros sectores que, ni mucho menos, llegan al año sin cobrar: el sector de la dependencia de la Comunidad Valenciana se siente totalmente ninguneada y marginada.
Según ha apuntado María José Mira, directora general de aerte, “este reiterado incumplimiento de pago tiene como consecuencia que, de los más de 14.000 puestos de trabajo directo que genera actualmente el sector, 10.000 estén en peligro de extinción a corto plazo. Esta situación afecta además a los servicios socio-sanitarios que reciben diariamente más de 22.000 dependientes en toda la Comunidad Valenciana: no sólo está en juego la supervivencia de un sector esencial en lo social, sino el bienestar y el cuidado necesario que necesitan estas personas”.
Petición al Gobierno central para que resuelva también el bloqueo
Por otro lado, la patronal de la dependencia de la Comunidad Valenciana, a través de la FED, volvió a poner en conocimiento del Ministerio de Hacienda el bloqueo del pago de la deuda acumulada con el sector, especialmente con la Comunidad Valenciana, donde el periodo de tiempo sin cobrar las cantidades pendientes es cuatro veces superior a la media.
En este sentido, Mira ha apuntado que “debido a la escasa efectividad de las acciones de la conselleria de Bienestar Social encaminadas a resolver el problema, aerte, reiterará la semana que viene, la necesidad de establecer una reunión en Madrid con la Secretaria de Estado de Administraciones Públicas para plantear, entre otras cuestiones, el pago directo por vía de urgencia de los fondos estatales de dependencia desde el estado a las empresas como solución más rápida”.
Deuda acumulada de la administración autonómica valenciana en el mes de octubre con el sector de los centros y residencias de atención a dependientes en la Comunidad Valenciana (Fuente: aerte).
– 44 millones de euros correspondientes a los servicios públicos de gestión privada. Pendientes de cobro desde noviembre de 2012, es decir once meses sin cobrar.
– 40 millones de euros correspondientes a los servicios de accesibilidad social. Pendientes de cobro desde diciembre de 2012, es decir, diez meses sin cobrar.
– 9 millones de euros correspondientes a los Bono-residencias. Pendientes de cobro desde enero de 2013, es decir, nueve meses sin cobrar.
– 9,3 millones de euros correspondientes a servicios que prestan a las residencias y servicios de atención a los mayores del sector solidario (Lares).
* Cada mes que no se abona los pagos, se genera 10 millones más de deuda con el sector de centros y residencias de atención a personas dependientes de la Comunidad Valenciana
Becerril: se están produciendo muchos retrasos en la aplicación de la ley de dependencia
La defensora del Pueblo, Soledad Becerril, aseguró hoy que se están produciendo muchos retrasos en la aplicación de la Ley de Dependencia.
En declaraciones a RNE, recogidas por Servimedia, Becerril dijo que la crisis económica no ha traído en España recorte de derechos, pero sí recortes en la prestación de servicios, de cosas a las que nos hemos acostumbrado porque hemos vivido momentos de bonanza y alto grado de bienestar.
Es el caso, dijo, de la Ley de Dependencia se están produciendo muchos retrasos a la hora de evaluar y hacer efectivo el pago para un cuidador, y es que ha habido un momento en que todo eso se conseguía pronto, pero ahora los ayuntamientos y las comunidades no tienen fondos suficientes.
Son retrasos de los que espero que podamos irnos recuperando. Entiendo perfectamente el lamento y también el de las comunidades y los ayuntamientos que prestan los servicios sociales, agregó Becerril.
La consejera de Bienestar Social de Avilés inaugura la nueva residencia de mayores de El Nodo
La consejera de Bienestar Social, Esther Díaz, inaugurará hoy, a partir de las 17 horas, la nueva residencia de mayores de El Nodo que gestionará el Principado a través de Establecimientos Residenciales de Asturias (ERA). La puesta en marcha del equipamiento, tres años después del inicio de sus obras, ha implicado la superación de numerosos obstáculos provocados por las limitaciones presupuestarias provocadas por la crisis. Con este equipamiento se cierra el mapa de residencias del ERA, toda vez que las limitaciones para contratar personal hacen prácticamente imposible incrementar la red.
El nuevo edificio cuenta con una capacidad para 148 residentes, además de 30 plazas en un centro de día. Cincuenta y siete de sus internos vienen del cierre de la residencia Avilés, situada en la calle de Jovellanos, y cuya estructura en altura implicaba grandes limitaciones para su actividad diaria. Desde finales de septiembre, se inició el proceso de traslado.
Una de las incógnitas que se abre es la utilización que se dará ahora al edificio de la calle de Jovellanos, donde la Asamblea Comarcal de Cruz Roja mantiene su sede. Se ha planteado la posibilidad de albergar apartamentos para mayores, aunque aún no se ha tomado ninguna decisión desde el Gobierno asturiano. Las dificultades presupuestarias son el principal inconveniente.
La construcción del edificio de El Nodo comenzó en el verano de 2010 después de que la constructora FCC lograse la adjudicación del contrato con un presupuesto de 4,9 millones de euros. Los trabajos concluyeron después de 18 meses, en el último trimestre de 2012.
Posteriormente, este año la empresa El Corte Inglés se encargó del mobiliario de la instalación con un gasto para el Principado de 206.780 euros, sin contar el pago del IVA.

