Ana Urrutia, “en España todavía atamos a los ancianos a la cama”

Ana UrrutiaPor su interés, hoy os invitamos a leer la entrevista que han realizado en la sección La Contra de La Vanguardia a la doctora Ana Urrutia de la Fundación Cuidados Dignos.

 

Era usted una jovencita que amaba a los ancianos?

Sí, escogí la geriatría por vocación. Adoraba a mi abuelo.

Defíname al paciente geriátrico.

Es un paciente de más de 85 años, pluripatológico y polimedicado. Normalmente con deterioro cognitivo y cuyo cuidado se desarrolla en residencias privadas.

En ellas trabajó usted, ¿qué vio?

Un tipo de servicio muy hotelero, poco profesionalizado. He visto residencias en las que había más usuarios de los debidos, ancianos durmiendo en un sofá cama a los que yo tenía que atender con analgésicos porque sufrían un lumbago fortísimo.

Y he visto, que es lo que me hizo reaccionar, cómo se abusa de los neurolépticos para que estén tranquilos y no molesten con su deambular o insistencia de que se quieren ir a casa.

¿Hay otra manera de tranquilizarlos?

La medicación no lo soluciona. Considero que la agitación deriva de un problema de entorno, de falta de humanidad, de estrés. Pero a mí lo que me pedían era que subiera la medicación, a lo que me negaba.

Debía de ser usted una doctora incómoda.

Me despidieron de un par de centros y decidí crear el mío propio para desarrollar un modelo que intenta evitar la sujeción química y física.

¿Qué es eso de sujeción física?

Los atan con correas a la cama, a una silla de ruedas o a un sillón para que no se levanten, se caigan y se hagan daño.

¿Todo el día?

Sí. A menudo no sabemos qué grado de demencia tiene la persona, y resulta fácil decir: “No se entera”, como si sufriera menos. Pero sufren.

¿Y si quieren ir al baño?

Como muchos ya no tienen lenguaje, intentan una y otra vez levantarse, y en esa lucha ha habido pacientes que han sufrido traumatismos muy graves.

 

Entrevista completa en La Vanguardia.