Jóvenes y mayores se unen para correr la V Milla Intergeneracional Siempre Vital

Milla Los Llanos VitalLas calles de Alpedrete vuelven a llenarse de vida con la quinta edición de la única carrera popular en la que los auténticos protagonistas son los mayores de 65 años.

La Residencia y Centro de Día Los Llanos Vital, que organiza la Milla junto con el ayuntamiento del municipio madrileño, ha querido colaborar en la lucha contra el Alzheimer donando parte de lo recaudado a la Fundación Reina Sofía.

Si en el resto de carreras lo más importante es cruzar la línea de meta y, para unos pocos, hacerlo en los primeros puestos, en la V Milla Intergeneracional Siempre Vital estos objetivos pasan a un segundo plano. Lo que hace única a la Milla es que jóvenes y mayores se dan la mano y unen sus fuerzas para demostrar que la edad no es un impedimento para disfrutar del deporte y de la vida.

En esta carrera solidaria del mayor, que han organizado la Residencia y Centro de Día Los Llanos Vital y el Ayuntamiento de Alpedrete y que recorrió ayer las calles del municipio madrileño, todos pueden participar. Y, para ello, se volvió a apostar por celebrar varias millas individuales -en las que, mientras unos compiten divididos en categorías según su edad, los demás disfrutan como espectadores de la alegría y la emoción de la competición deportiva- y finalizar con la prueba estrella, la milla intergeneracional.

Y esta última ha sido, como cada año, la auténtica protagonista de una festiva y soleada mañana de domingo en las calles aledañas a la Residencia y Centro de Día Los Llanos Vital. Entre risas, nervios y, sobre todo, con las emociones a flor de piel, familiares, amigos, y voluntarios de todas las edades –entre los que también se encontraban alumnos de los colegios y universidades que colaboran habitualmente con Los Llanos Vital- empujaban las sillas de ruedas de los más mayores, les ayudaban con sus andadores, les daban la mano o, simplemente, les animaban hasta que cruzaban la línea de meta.

Participación imprescindible

“Yo siempre participo porque me encanta ver cómo se lo pasan los niños”, explicaba Natividad, una de las residentes del Centro, poco antes de comenzar la carrera. “A mí me han dicho que todo el mundo se divierte mucho y yo también quiero hacerlo”, comentaba Marina, otra de las mayores de Los Llanos Vital que vivía con emoción su primera Milla y que, al finalizarla, preguntaba divertida desde su silla de ruedas que cuándo volvían a correr.

Igualmente, varios miembros de la corporación municipal del Ayuntamiento de Alpedrete –entre los que se encontraban el alcalde, Carlos García-Gelabert; la 1ª teniente alcalde y concejala de Juventud y Deporte, Ana Isabel Balandín; la concejala de Bienestar Social y Salud, Mª Luz Sancho y el concejal de Movilidad y Transporte, Francisco Reyes- no han dudado en ponerse sus dorsales y participar en la carrera.

Porque, tal y como explicó Balandín durante el acto de presentación de la Milla, “es imposible no apoyar una actividad en la que se fomenta de una forma tan buena la interrelación entre jóvenes y mayores”.

En la lucha contra el Alzheimer

Además, este año la Milla volvió a solidarizarse, de manera muy especial, con quienes padecen la enfermedad de Alzheimer. Así, la mitad de lo recaudado con las inscripciones, la totalidad del Dorsal 0 y parte de lo que se ha obtenido con la venta de los artículos realizados por los mayores en el taller «El tiempo entre costuras» de Los Llanos Vital se ha donado a la Fundación Reina Sofía, para la investigación del Alzheimer, y a la recién creada Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Alpedrete.

Un hecho que ha tocado muy de cerca, por ejemplo, a Carol, la mujer de Emilio, uno de los usuarios del Centro de Día de Los Llanos que padece esta enfermedad, y que, emocionada, confesaba sentirse “muy privilegiada de poder compartir actividades como esta”. Su sonrisa y la de su marido durante toda la carrera confirmaba sus palabras en cada paso.

Unos trofeos muy especiales

Y, una vez terminadas las competiciones, llegó otro de los momentos más esperados de esta cita con el deporte: la entrega de trofeos. Los tres ganadores de cada categoría se han llevado un trofeo completamente artesanal, hecho por los mayores de Los Llanos Vital en el taller de manualidades.

Para cerrar el acto, también se entregaron tres premios honoríficos muy especiales: a Germán, uno de los “sabios” veteranos que, a sus más de 80 años, recorre un largo camino desde su casa en Madrid para participar año tras año en la Milla; a Sambakiteria, por acompañar y animar con su batukada a todos los milleros; y a Dionisia, una de las residentes de Los Llanos, “por la alegría que nos das”, comentaba Esther García Galbeño, directora de la Residencia, al entregarle su premio.

Una alegría que, como cada año, queda grabada en la memoria de todos los participantes y asistentes a la Milla Intergeneracional Siempre Vital porque, tal y como comentaba uno de los participantes más populares, Antonio, “el Tragamillas”, “es imposible encontrar una carrera como esta”.