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oct 17

Investigadores españoles trabajan en un asistente virtual para personas mayores

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Inés TorresEl grupo de investigación Speech Interactive Research Group de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU lidera el proyecto europeo ‘Horizon 2020 Empathic’, que busca desarrollar un ‘coach virtual’ para personas mayores con el objetivo de “prolongar la independencia y hábitos saludables” en este colectivo, según ha explicado la universidad vasca.

Este asistente, además de recordar a las personas mayores las tareas o actividades que pueden realizar, será capaz de detectar cambios en el estado emocional de las personas a través de alteraciones en el tono de voz o en los gestos de la cara, y “podrá actuar en consecuencia de forma totalmente automática”.

La UPV/EHU ha explicado que el proyecto responde al “reto social” que la Unión Europea ha planteado y que consiste en “mantener a las personas mayores independientes, con una vida saludable, el mayor tiempo posible”.

Un consorcio internacional, coordinado por el grupo de investigadores Speech Interactive Research Group del Departamento de Electrónica y Electricidad de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU, trabaja en este proyecto ‘Empathic’, que propone diseñar y desarrollar “un asistente o coach de salud, totalmente autónomo, que interactúe con las personas mayores, y les ayude a mantener una vida independiente, en los tres pilares principales: la alimentación, la vida social y el ejercicio físico”, ha explicado la responsable del proyecto, María Inés Torres.

El producto final que se pretende conseguir será “un avatar, que funcione en tablets, televisores, ordenadores, teléfonos móviles, que mediante sensores, micrófonos y cámaras, pueda mantener diálogos con las personas usuarias”.

“Las personas tendrán alguien que les habla, que les recuerda cosas, que les propone actividades. Por ejemplo, si esa persona tiene un hijo en Londres, el sistema puede saber si su hijo está conectado a Skype, y le puede proponer establecer una llamada con él”, ha detallado Torres.

El asistente está dirigido a personas mayores de unos 65 años, no dependientes, que “puedan prolongar su independencia”. Además de funcionar “como recordatorio”, la interacción permitirá al sistema detectar cambios en la conducta de las personas, así como cambios en su estado de ánimo, mediante la detección de cambios en el tono de voz, en la expresión e incluso en el ojo.

“Cuando haya percibido estos cambios, responderá de la misma forma que lo haría un coach, y mediante el diálogo, intentar corregir esa situación”, ha detallado la investigadora. De este modo, si el sistema detectara que la persona no ha salido de casa en los últimos días, podría “sugerirle hacer alguna actividad de su gusto, como ir a un concierto, y para ello llamar a alguna amistad y coger las entradas”.

Torres ha reconocido que el objetivo planteado “es muy ambicioso”, teniendo en cuenta “el gran número de disciplinas” que tienen que trabajar conjuntamente y el reto que supone “acercar posturas, y hablar todos el mismo idioma”.

Entre las “mayores dificultades” a las que se enfrenta el proyecto, se encuentra “traducir los objetivos de salud a modelos matemáticos para que la tecnología funcione”. En este marco, profesionales de Osatek aportarán la experiencia adquirida a lo largo de seis años de gestión servicio público de teleasistencia betiON y profesionales de Osakidetza proporcionarán conocimiento sobre las necesidades en salud de las personas mayores.

En la parte tecnológica, por otro lado, se deberán desarrollar tecnologías y sistemas para responder a todas las funciones del asistente, entre ellas interactuar con las personas, el reconocimiento automático del habla, la síntesis de voz y los sistemas de diálogo, los sistema para detectar cambios emocionales a través de la señal de voz, el reconocimiento facial y la detección de los cambios emocionales en la expresión de la cara, la detección de cambios emocionales en el ojo.

Además, se crearán tres grupos con personas voluntarias a las que va dirigido el producto, para que evalúen los avances. Uno de ellos estará integrado por personas mayores que acuden a diferentes tipos de cursos, otro de personas usuarias de servicios de teleasistencia, y otro de pacientes seleccionado por los facultativos médicos.

Fuente: La Vanguardia