«

»

nov 30

Programa para acompañar a mayores con inteligencia límite

Pin It

inteligencialimiteLa Asociación Catalana de Integración y Desarrollo Humano (acidH) pondrá en marcha el mes que viene un programa de envejecimiento activo que evitará que las personas mayores con inteligencia límite (IL) tengan que ser ingresadas en residencias con personas sin discapacidad.

La asociación ha explicado hoy en un comunicado que “las personas con inteligencia límite tiene un proceso de envejecimiento más rápido que el resto y no se sienten cómodas en una residencia con personas que, en algunos casos, pueden tener una edad muy superior y tienen necesidades muy diferentes”.

Por ello, el programa les permitirá continuar viviendo en sus pisos en régimen de ‘vivienda residencia’, pisos tutelados de los que ellos no tendrán llave y que tendrán unos horarios de apertura y cierre..

Además, este cambio irá acompañado de un plan de actividades específico pensado para que estas personas no pierdan capacidades ni habilidades y se sientan realizadas, como Tai Chi, pintura o manualidades.

Según acidH, se calcula que alrededor de un 2% de la población de Cataluña está afectada por inteligencia límite y presentan déficit en la capacidad adaptativa en áreas como la comunicación, la vida doméstica, el autocontrol o las habilidades sociales.

Las personas con IL “son especialmente vulnerables y tienen dificultades personales, sociales, educativas y laborales para enfrentarse a las exigencias del entorno”, ha explicado la asociación.

Otra de las líneas de trabajo que se está desplegando es la mejora en la detección de personas con IL, que suele ser un colectivo invisibilizado, a partir de formaciones para profesionales de la educación y de la sanidad para que puedan reconducir a las personas afectada, cuanto antes posible, hacia los recursos específicamente creados para ellas.

Además, pondrá en marcha una compañía estable de teatro formada por personas con IL que contará con vecinos y vecinas de Gracia, con el fin de mejorar sus habilidades sociales.

Fuente: La Vanguardia