Fuengirola aprueba el reglamento de viviendas compartidas para mayores

Vivienda_compartida__8Fuengirola aprobó esta semana el reglamento que regirá el proceso para que mayores con escasos recursos compartan viviendas de titularidad municipal. En concreto, este plan tiene como finalidad poner a disposición de personas mayores viviendas de titularidad municipal para compartirlas con otros. El edil de Servicios Sociales, Francisco José Martín, presentó dicho reglamento, que fue aprobado por unanimidad y que permitirá controlar el proceso y los parámetros de acceso a estas viviendas, así como algunas normas de convivencia. De hecho, el edil adelantó que el Ayuntamiento dispone ya de una vivienda completamente habilitada para este fin.

Según explicó Francisco José Martín en su comparecencia plenaria, se trata de un programa «innovador, porque no existe nada similar en los municipios del entorno», y que tiene su origen en una serie de citas que la alcaldesa, Ana Mula, y el propio edil mantuvieron con personas mayores que tenían pensiones no contributivas y unos ingresos mínimos.

Así, la fórmula de viviendas compartidas se presenta, ante la necesidad de un alojamiento alternativo para estas personas, en una tendencia a adaptar el recurso a la necesidad y no al contrario. En especial, los alojamientos compartidos están concebidos para aquellas personas mayores de 65 años que lo precisen y cuyo perfil y características se reflejan en el reglamento.

Por norma general se dirigirán a personas que se encuentren en un estado físico y psíquico que no necesiten de apoyo externo, tengan dificultades para mantenerse en su vivienda por deterioro de la misma o problemas de convivencia, o que sean obligados a abandonarla o no dispongan de recursos económicos, familiares o sociales, entre otros.

Cada usuario contará con una habitación individual o en el caso de las parejas, podrán compartirla. Eso sí, tanto el salón, como los baños o la cocina serán considerados como zonas comunes, por lo que los «compañeros» deberán compartir esos espacios. Además el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) se encargará de las labores generales de limpieza de las viviendas.

El reglamento de cuotas tuvo que ser modificado tras una advertencia de Izquierda Unida, que apreció que las cuotas que tendrían que pagar los jubilados en función de sus pensiones no eran progresivas.

Fuente: diario sur