Las cotizaciones por los empleados ya no bastan para pagar las pensiones

El desplome en el empleo ha hecho mella en las cuentas de la administración pública que mejor ha aguantado la crisis y la única que todavía cuenta los últimos ejercicios por superávit: la Seguridad Social. En 2010, el instituto público tuvo un saldo positivo de 2.382,97 millones, un 0,22% del producto interior bruto. Un resultado que será decisivo para mejorar el saldo final del conjunto de las Administraciones españolas. Pero el año pasado, por primera vez, el dinero que ingresó por las cotizaciones sociales de quienes tienen trabajo (94.4822,7 millones) no fue suficiente para cubrir el gasto de las pensiones contributivas (95.714 millones), las que reciben quienes han cotizado por un periodo mínimo de 15 años para tener derecho a ellas.

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