Destacan la importancia de la exploración integral geriatra-neuropsicológico para diagnosticar y tratar demencias

Sanitas  La realización de una exploración integral geriatra-neuropsicológico es «el primer paso» para determinar si una persona sufre alguna demencia o para tratarla, según señalan los expertos de Sanitas con motivo de los seis meses de actividad de la Unidad de Diagnóstico y Terapias de Sanitas Residencial.

   A juicio de los expertos, esta intervención aporta la información de «qué tipo de demencia se padece y de en qué grado de severidad o estadio de la enfermedad se encuentra la persona». Todo ello gracias a que con esta exploración se realiza una evaluación conjunta del geriatra y el neuropsicólogo.

En ella se incluye «el análisis de las variables clínicas, analíticas, neuroanatómicas, cognitivas, funcionales y conductuales», explican al tiempo que subrayan el hecho de que el protocolo diagnóstico agrupa, en la mayor parte de los casos, «las pruebas de neuroimagen y una analítica específica de deterioro cognitivo».

Tras obtener los resultados, el equipo multidisciplinar de la unidad determina si es oportuno realizar una serie de pruebas diagnósticas, así como «la necesidad de acceder a las terapias más especializadas y adaptadas a la situación de la persona». De esta forma, en la experiencia en estos seis meses con personas de entre 65 y 94 años, mayoritariamente mujeres, se ha diagnosticado estadios iniciales de Alzheimer, algún caso de deterioro cognitivo de perfil vascular y demencias por cuerpos de Lewy.

SE IMPARTIRÁN SESIONES CON FAMILIARES PÓXIMAMENTE

A los pacientes se les ha realizado todo tipo de terapias «relacionadas con la estimulación cognitiva, la orientación a la realidad, la reminiscencia o la musicoterapia», afirman desde este área de Sanitas, dónde se impartirán próximamente sesiones con familiares de asesoramiento en temas de incapacidad y dependencia, abordaje no farmacológico en el domicilio, conocimiento de la enfermedad y de su evolución o prevención de situaciones de riesgo, entre otros.

Con todo ello, la compañía cubre tres aspectos «básicos», siendo éstos «los métodos diagnósticos innovadores, la consulta con un médico geriatra especializado y el acceso a un primer estadio de tratamientos no farmacológicos a través de un abordaje neuropsicológico». Además, para dar continuidad a las terapias, se realizan una serie de ejercicios en los domicilios con el objetivo de «fomentar una rutina diaria relacionada con la estimulación cognitiva».

Sin embargo, y a pesar de lo expuesto, existe un problema a la hora de diagnosticar la demencia, la idea extendida de que el envejecimiento «conlleva la pérdida de las capacidades cognitivas hasta el punto de interferir en sus actividades diarias». De hecho, el ‘Informe Anual sobre el Alzheimer 2011’ de la Alzheimer’s Disease International (ADI) señala que hay 36 millones de personas en todo el mundo que viven con demencia, de los cuales hasta un 75 por ciento no ha sido diagnosticado.

Así lo destacan debido a que realizar un diagnóstico precoz de las demencias «es una de las principales claves para conseguir ralentizar la enfermedad y poner en marcha el tratamiento adecuado». Por ello, y desde hace tres años, Sanitas Residencial ofrece en cada uno de sus centros el ‘Programa de Atención a Personas con Demencia’ «con el fin de ofrecer los mejores cuidados».

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