Unos 70.000 dependientes murieron sin recibir la prestación

José Manuel RamírezLa satisfacción del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, más en concreto, la del Imserso, por el camino que ha tomado la ley de la dependencia con los ajustes realizados no es compartida por los profesionales que están día a día con las personas más necesitadas. La Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales denunció este viernes que las administraciones solo pueden atender a 750.000 dependientes a pesar de que las personas con derecho a una prestación alcanza casi el millón de dependientes. Es decir, casi 200.000 personas no están recibiendo la atención a la que tienen derecho. «Si aún se presta atención a las personas dependientes es, en buena medida, gracias a la resistencia que han mostrado las comunidades ante los embates sufridos por la ley», apunta esta organización en la presentación del duodécimo dictamen sobre la dependencia.

En su informe destacan que 753.842 dependientes están siendo atendidas a 31 de diciembre de 2013, lo que supone un incremento del 0,3% con respecto al año anterior (751.551). Pero no son todos los que deberían recibir algún tipo de prestación o servicio. El Imserso reconocía este derecho a 944.345 personas, lo que supone que la desatención afecta actualmente a 190.503 personas que forman parte de lo que en su día se llamó el limbo de la dependencia, ya que se trata de personas con un derecho reconocido por su condición valorada de personas dependientes pero que aún se ven sometidos a dilatados trámites de puesta en marcha efectiva de un servicio que apoye su autonomía o de una prestación económica que sustituya la ausencia, «demasiado frecuente» de servicios adecuados.

CRÍTICAS 

El presidente de la asociación, José Manuel Ramírez, ha criticado que esta falta de servicios por los recortes ha provocado un descenso de la lista de espera, «uno de los mensajes triunfalistas del Imserso». El informe destaca que en diciembre de 2011 las personas en espera de servicio eran 305.941 y que hace un año eran 231.119. «Podríamos pensar que la reducción de más de 100.000 personas de la lista de espera se ha producido porque ahora ya reciben atención. Nada más lejos de la realidad. El incremento neto de atenciones en dos años habría sido de 15.255 personas, de las cuales 2.291 personas corresponderían al último año. Pero había nada menos que 305.941 personas a la espera de atención, que han pasado a 190.503. ¿Dónde están los 115.438 restantes?», plantearon los directores y gerentes de servicios sociales.

La respuesta está, añaden, en que se han dado de baja o en algunos casos, han fallecido. «Que algo tan trágico como esto sea torticeramente ‘vendido’ como un éxito es no afrontar la realidad palmaria de que los recortes han ayudado, sin duda, a colapsar un sistema que no puede dar abasto a más de 750.000 personas», indica el informe, que calcula que unas 70.000 personas podrían haber muerto sin recibir ninguna ayuda.

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