Jóvenes con Síndrome de Down acompañaran a personas mayores

sindromedown-mayoresUn programa impulsado por la Fundación Abertis y la Fundación Catalana de Síndrome de Down, en colaboración con la Generalitat,dará trabajo a dos jóvenes con Síndrome de Down para acompañar a personas mayores con dificultades de movilidad. La prueba piloto comenzará en el Casal de Gent Gran Trinitat Vella (Barcelona).

El objetivo de este programa es garantizar un lugar de trabajo a personas con vulnerabilidad laboral. «La integración laboral es más que proporcionar un trabajo», ha explicado Catalina Trias, directora de la Fundación Catalana de Síndrome de Down. Para Trias, ayudar a este colectivo es darles un «rol social» para que «pasen a ser sujetos activos».

Las personas mayores también se beneficiarán, por lo que «todos ganan en este proyecto», ha asegurado Ramon Terrassa, director de Acción Cívica de la Generalitat. La Fundación Abertis contratará, durante un año, a dos colaboradores con Síndrome de Downpara que acompañen en las actividades del «casal» a siete personas con dificultades de movilidad . «Las personas que ahora podrán venir al ‘casal’ – gracias a los dos colaboradores- estarían en casa solas todo el día», ha explicado Ramon Terrassa.

En el Casal Gent Gran del barrio de Trinitat Vella (Barcelona), donde empezará la prueba piloto de este programa, ya han colaborado previamente con trabajadores que padecen este transtorno genético.Según ha explicado Trias, «las personas con Síndrome de Down son muy sensibles y con muchas capacidades para poder ayudar a los mayores».

Sergi Loughney, director de la Fundación Abertis, ha hecho énfasis en la competencia de este colectivo para el cuidado de los usuarios del centro cívico. «Sus capacidades ayudarán a encontrar un punto de encuentro con la gente mayor», ha asegurado Loughney. La primera experiencia de colaboración entre la Fundación Abertis y la Fundación Catalana de Síndrome de Down comenzó hace tres años con un programa de educación vial. Voluntarios con Síndrome de Downtomaban nota de las infracciones viales cometidas por padres y niños en la salida de las escuelas. Después, daban una clase sobre a los alumnos.

Las fundaciones implicadas en este proyecto han asegurado que tienen intención de expandir el programa en otros centros cívicos.Actualmente se están llevando programas similares en ciudades deMadird, París, Sao Paolo y Santiago de Chile, ha apuntado Loughney.

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