Maria Wolff ayuda a eliminar las sujeciones en residencias de Gran Canaria

logo-fundacion-maria-wolff• Cabildo de Gran Canaria y Fundación Maria Wolff firman un convenio para formar al personal sociosanitario en la promoción del uso racional de las sujeciones físicas y farmacológicas
• El acuerdo, vigente hasta el 2017, tiene como finalidad la eliminación de sujeciones mecánicas y el uso correcto de fármacos

El consejero de Política Social del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Álamo, junto a Ruben Muñiz, presidente de Fundación Maria Wolff, han firmado el convenio de colaboración entre el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IAS) del Cabildo de Gran Canaria y la Fundación. Este acuerdo tiene como finalidad el formar al personal sociosanitario del Cabildo dependiente, directa o indirectamente, en la promoción del uso racional de las sujeciones físicas y farmacológicas en los servicios de atención sociosanitaria a personas mayores en situación de dependencia de la isla de Gran Canaria. Posteriormente, se realizaron las jornadas ‘Centros Libres de Sujeciones Físicas: De la Teoría a la Práctica’, dirigidas a directores de centros y personal sanitario como médicos, enfermeros y psicólogos.

La calidad de la atención a los cerca de 4.200 usuarios de los 86 centros sociosanitarios dependientes directa o indirectamente del Cabildo de Gran Canaria es un objetivo prioritario para el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IAS), según apuntó apunta el consejero de Política Social, José Miguel Álamo. «La formación continua del personal es un elemento fundamental, índica Álamo, por ello, este año 2015 se han triplicado los fondos destinados a la docencia e investigación, pasando de 15.000 a 40.000 euros».

En la línea de trabajo de la atención centrada en la persona, el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IAS) de Gran Canaria firma un convenio de colaboración con la Fundación María Wolff, una institución sin ánimo de lucro dedicada a investigar e implantar terapias no farmacológicas, organizativas y sociales para mejorar la calidad de vida de personas, sus familiares y trabajadores que sufran de grandes síndromes geriátricos.

El convenio, que tendrá una duración hasta abril de 2017, tiene como finalidad formar al personal sociosanitario dependiente directa o indirectamente del Cabildo, en la promoción del uso racional de las sujeciones físicas y farmacológicas en los servicios de atención sociosanitaria a personas mayores en situación de dependencia de la isla de Gran Canaria. Siendo su objetivo, conseguir una notable mejora en la especialización de los servicios, en la personalización de la atención y por tanto en la calidad de vida de las personas residentes en los centros sociosanitarios del IAS, mediante la eliminación de sujeciones mecánicas y el uso correcto de fármacos. El acuerdo también recoge el colaborar en la elaboración de normas insulares que puedan regular el uso de sujeciones físicas o químicas en la isla de Gran Canaria.

Tras la firma del acuerdo entre Ruben Muñiz Schwochert, presidente de Fundación Maria Wolff’ y el consejero, José Miguel Álamo, se puso en marcha de manera inmediata la primera actividad dirigida directores de centros y personal socio-sanitario. Ésta consistió en una jornada formativa titulada “Centros libres de sujeciones físicas: de la teoría a la práctica» en descubrir a los numerosos asistentes los límites legales al uso diario de sujeciones y responsabilidad de los centros, cómo dirigir el cambio organizacional dentro de las instituciones que se dedican a atender a personas mayores.

Posteriormente, miembros del CSS El Pino explicaron su experiencia en la eliminación de sujeciones con la ponencia “Avanzando hacia un centro sin sujeciones» a cargo de Alejandro López., coordinador técnico del CSS El Pino y Tania Ortega, responsable del programa «Desatar».

El uso de sujeciones físicas o químicas en personas mayores en España

Entorno a la mitad de las personas con demencia institucionalizadas en España han sufrido el uso de sujeciones físicas por períodos más o menos largos de tiempo. Y eso, a pesar de que la medida haya quedado obsoleta: países enteros han demostrado que las sujeciones no se necesitan para ofrecer cuidados con una seguridad aceptable.

Eliminar las sujeciones y a la vez mantener, o incluso mejorar la seguridad global de los centros, es posible mediante estrategias sistémicas de prevención de caídas. De la mano va la prevención y tratamiento de problemas de conducta y del ánimo, así como la implantación de culturas asistenciales amables con la persona con demencia.