La prioridad del nuevo gobierno valenciano por la dependencia genera una gran expectación en el sector

jose maria moreno (presidente aerte ) y marcos turró (secretario aerte)AERTE se pone a disposición del nuevo gobierno para colaborar en la reordenación del sector, la excelencia en el servicio y la mejora de la eficiencia de los recursos públicos.

La apuesta por lo social, y en particular por la mejora de la atención a personas dependientes, como uno de los pilares de la hoja de ruta que se plantea para la nueva legislatura de Les Corts está generando expectativas muy positivas. La Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana (AERTE) espera que, por fin, se trate al sector con la importancia que requiere.

 José María Toro, director general de AERTE, “hay mucha esperanza en que se acometan las medidas necesarias para que se resuelvan los principales problemas, como la urgente resolución de los expedientes de dependencia y la dotación de recursos necesarios para que sea efectiva. Estaremos encantados de poder colaborar con el nuevo Consell para lograrlo”.

 En este sentido, dos de los puntos clave son en primer lugar, lograr la tan esperada libertad de elección de centro o servicio donde quieren ser atendidos las personas dependientes. En segundo lugar, conseguir que los centros puedan participar en los conciertos de la Conselleria de Bienestar Social de forma igualitaria, logrando así el equilibrio del sector.

 Toro apunta, “creemos que las todas las administraciones deben trabajar con transparencia para garantizar una adecuada gestión de los recursos y la igualdad de oportunidades en la contratación que evite distorsiones y privilegios en los concursos públicos. Creemos que la despolitización de los órganos de control ayudará a que la gestión sea más eficaz y se consiga un mayor nivel de responsabilidad en la actuación administrativa”.

 AERTE tiene claro que la lucha contra la corrupción y el clientelismo es un requisito indispensable para mejorar el nivel de excelencia en el servicio al ciudadano, ya que fomenta la sana competencia entre empresas, por lo que entiende que la creación de una oficina de lucha contra el fraude y la corrupción tendrá un impacto extraordinario en la dinamización del sector.

 Por otro lado, es necesario mejorar el procedimiento de contratación de las empresas y servicios públicos ya que las entidades deben ser valoradas por la calidad de sus propuestas y no sólo por el criterio económico. Aumentar los mecanismos de control y transparencia es clave para favorecer la mejora de la calidad.

 Incrementar la dotación presupuestaria es necesario para prestar unos servicios adecuados. Durante estos años de crisis el sector ha estado al borde de la quiebra por los continuos impagos del Gobierno. A pesar de ello, las empresas del sector han mejorado los ratios de eficiencia de la Administración, sumando lo mejor de la gestión pública con lo mejor de la gestión privada. Toro señala “en tiempos de crisis, hemos sido un gran colaborador de la Administración pública, hemos servido de amortiguador para mantener el pago de las nóminas, el de las facturas de los proveedores y los centros abiertos a pesar de las graves dificultades de la administración para cumplir sus compromisos de pago. Hemos demostrado nuestro compromiso social”.

 AERTE siempre ha planteado la necesidad de establecer un modelo de atención a las personas a largo plazo, con una planificación adecuada que favorezca la mejora continua. Y para ello la colaboración público privada, no sólo es necesaria, sino imprescindible. Toro señala “para lograr este objetivo es necesario utilizar todos los recursos disponibles, centros de día, servicios de ayuda a domicilio, teleasistencia, centros residenciales y recursos preventivos centrados siempre en la persona. El esfuerzo realizado en esta materia, en concreto en la prevención, permite reducir de manera significativa las necesidades posteriores de recursos económicos y personales. Sectores como el de salud mental sufren las consecuencias de la ausencia de un modelo de atención que prevenga más que cure”.