Santa Coloma convierte una vieja escuela en viviendas públicas para personas mayores

antigua escuela Miguel HernándezEl Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet rehabilitará la antigua escuela Miguel Hernández para construir un centro con 48 viviendas públicas con servicios compartidos para personas mayores de 65 años, el primero de este tipo que se hace en la ciudad.

La alcaldesa de Santa Coloma, Núria Parlon, ha explicado que con este tipo de viviendas buscan promover “un modelo de envejecimiento activo en el que las personas mayores puedan vivir en su casa mientras tengan autonomía y no tengan que entrar en una residencia”.

El espacio tendrá en total una superficie habilitada de más de 5.300 metros cuadrados, donde se instalarán 48 pisos accesibles, para un máximo de dos personas cada uno, y cinco viviendas adaptadas para personas conmovilidad reducida, así como una zona exterior de 2.000 metros cuadrados con aparcamiento zona verde.

Además, el edificio dispondrá de una zona de servicios comunes, con una conserjería disponible las 24 horas del día, y 264 metros cuadrados de la planta baja que funcionarán como centro de día con una capacidad para 20 personas, que complementan las 30 plazas de día que ya hay en la residencia Ramón Berenguer.

Parlon ha señalado que el plan ejecutivo de rehabilitación del espacio se aprobará en abril, se adjudicará en mayo y empezarán las obras en juniode este año, con la intención que esté finalizada su rehabilitación en el segundo trimestre de 2019 y que las primeras personas mayores puedan entrar a vivir de cara al verano de 2019.

Las bases para acceder a estas viviendas públicas aún no están definidas, pero la alcaldesa ha adelantado que serán requisitos básicos “que sean personas mayores de 65 años, empadronadas en Santa Coloma y que vivan en viviendas que no sean accesibles”. Además, se tendrán en cuenta otros baremos como el nivel de renta y la situación de vulnerabilidad social de la persona mayor.

Este parque de viviendas públicas ha sido posible por el trabajo conjunto del consistorio con la asociación de vecinos del barrio de Can Calvet y la plataforma Som Gent Gran, que reunió más de 3.000 firmas para exigir la construcción de una segunda residencia para ancianos y el aumento de las plazas de centros de día.

La alcaldesa ha explicado que en la ciudad los mayores de 65 años representan casi el 20% de la población (23.545 personas), de los que 4.023 son personas mayores con algún tipo de ayuda de servicios de atención domiciliaria, desde apoyo en tareas cotidianas, atención a casos de soledad e incluso apoyo alimentario.

Fuente: La Vanguardia