«

»

may 28

Comidas calientes a domicilio para personas mayores y/o convalecientes

Pin It

Pepeta VilaróPersonas mayores que viven solas o en rehabilitación en su domicilio tras un alta hospitalaria, con dificultades para prepararse a diario la comida. Y personas que han superado los 40 años, con dificultades para encontrar un empleo. Estas dos realidades en la comarca de Osona han encontrado remedio con un servicio de elaboración y entrega a domicilio de menús. “No es un servicio de cátering a la carta, pero sí se adapta a las necesidades de la tipología del usuario al que nos dirigimos”, precisa Santi Pons, uno de los tres socios de Pepeta Vilaró, la firma que ha bautizado la iniciativa.

El ideólogo de esta solución fue otro socio, Jaume Baulenas. Ya dedicado a preparar cáterings desde la localidad de Tona, pensó por qué no hacerlo para personas con problemas de movilidad, y se propuso poder llegar a quien lo pudiese necesitar. Nacía así una idea de negocio con enfoque muy social, y hoy en el alma de Pepeta Vilaró.

Lo primero que Baulenas pensó fue en hallar un sistema de transporte de la comida que preservara la calidad de las elaboraciones y su temperatura. Para ello, se contó con la colaboración de la empresa Thelemontree (www.tltled.com), de Les Masies de Voltregà, especialistas en material eléctrico y tecnología led. Con ellos, se diseñó una bolsa exclusiva que permite entregar los menús a 65 grados de temperatura. “Es una bolsa térmica con dos pisos separados para primero y segundo plato”, detallan los socios que, de este modo cubrían una problemática del mercado gastronómico de entregas a domicilio.

Por el momento, los socios fundadores de Pepeta Vilaró no comercializan sus bolsas de transporte alimentario, aunque no descartan llegar a hacerlo en un futuro. Actualmente, el usuario de su servicio de menús a domicilio, a cambio de una pequeña fianza, guarda a diario la bolsa térmica, que entrega al día siguiente cuando les llega la comida en otra bolsa. “El precio del menú es de 7,5 euros e incluye primer y segundo plato”, apunta Pons. “Están hechos con productos de proximidad, pensados con una nutricionista y durante cinco semanas no se repiten”, añade.

Algo más que comida

El negocio ha sido concebido como un servicio por suscripción que asegure un mínimo continuidad de días de entrega. Desde su inicio a principios de mayo, cuentan ya con unos 25 clientes y esperan cerrar el año alcanzando el centenar, facturando 185.000 euros. Los socios aportaron 45.000 euros para poner en marcha el servicio, que no solo se dedica a las elaboraciones culinarias sino a la tranquilidad para el entorno familiar de las personas usuarias. Cada vez que se entrega una bolsa en un domicilio se confirma que la persona mayor o convaleciente se encuentra bien, o si hay cualquier incidencia. Lo comunica quien entrega los menús, personas mayores de 45 años, cubriendo así otro objetivo social de la empresa, al contratar a personal con mayor dificultad de encontrar trabajo. Hoy son ya dos personas en cocina, dos repartidores y un responsable de márketing.

Fuente: El Periódico