Los geriátricos anuncian despidos y cierres debido al aumento de pagas a familiares para el cuidado a domicilio de parientes con dependencia

«Todas las inversiones hechas ante las perspectivas creadas por la Ley de la Dependencia desembocaran en numerosos despidos y cierres de empresas». Ana Gil está muy preocupada. La presidenta de una de las tres patronales geriátricas de la región, Asacesema (Asociación Asturiana de Centros y Servicios de Mayores), la que más empresas suma, no comprende cómo el Principado ha vuelto a apostar por la paga al cuidador familiar, «el recurso más barato», en lugar de potenciar los servicios.
Tal y como adelantó EL COMERCIO, la Consejería de Bienestar Social e Igualdad agilizó el mes pasado la tramitación de esta ley en permanente atasco -3.876 asturianos esperan a ser valoradas y 6.008 a recibir la prestación a la que tienen derecho- con la multiplicación de las pagas al cuidador familiar. En sólo un mes aprobó 230 de estos expedientes, en los que el dependiente opta porque un pariente le cuide en casa a cambio de percibir una nómina que oscila entre los 531 y 301 euros, además de darse de alta en la Seguridad Social.
La ley dice que esta paga sólo debe darse en casos excepcionales, pero la realidad es que el 46,41% de los asturianos que se benefician de la dependencia, 7.301 de los 14.009 beneficiarios totales, han optado por ella. La consejera de Bienestar Social e Igualdad, Paloma Menéndez, confirmó los datos de este periódico, pero aseguró que, aunque su prioridad es «incrementar los servicios», la ley «da la última palabra al beneficiario para elegir lo que quiera».