Una cooperativa de inserción laboral dará nuevos usos sociales a kioscos de Barcelona

quiosc_ramblacatalunyaBarcelona pondrá en marcha una prueba piloto en diez kioscos de la ciudad para buscarles nuevos usos. La intención es que los kioscos de la nueva cooperativa puedan ofrecer —aparte de prensa y revistas— otros servicios, y que eso les permita convertirse en un punto de referencia vecinal.

Así, se ha pensado la posibilidad de que se conviertan en un punto de intercambio de libros, un punto de acceso Wi-Fi y de recarga de móviles, un punto de información municipal y de actividades de las entidades sociales, un punto para la distribución de pedidos o un punto de venta de lotería, entre otras opciones.

Se hará mediante una cooperativa formada por personas con diversidad funcional que, al mismo tiempo, permitirá la inclusión laboral de personas con discapacidad.

Así, un total de 25 personas recibirán formación y asesoramiento durante seis meses para convertirse en futuros cooperativistas del proyecto que lidera el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad. La cooperativa se constituirá como una empresa de inserción laboral y deberá tener como mínimo un 30 % del personal en situación de riesgo de exclusión.

La iniciativa llega después de meses de trabajo para identificar los kioscos que actualmente no tienen actividad y que se quiere mantener en la vía pública para que se conviertan en una oportunidad laboral para las personas con discapacidad.

Nuevos puntos de prestación de servicios culturales, ambientales o sociales

La elección de estos diez kioscos surge de una radiografía integral que se ha realizado de estos puntos de venta y con la que se ha analizado la situación y la interacción con el territorio donde se ubican para evaluar futuras orientaciones alternativas que garanticen su viabilidad.

En toda la ciudad hay 285 kioscos activos, de un total de 338, que en su mayoría son rentables económicamente, aunque los resultados varían según la ubicación, siendo los más eficientes los del centro de la ciudad. Todas las concesiones actuales acaban en septiembre del 2030.

El modelo, sin embargo, está en riesgo. Los resultados económicos de estos negocios están excesivamente ligados a los ingresos de publicidad,ya que los nuevos hábitos de consumo de la prensa escrita y los cambios tecnológicos han hecho disminuir notablemente las ventas de diarios, revistas y otros.

En la elaboración del estudio ha participado el observatorio de la urbanización de la Universidad Autónoma de Barcelona. Los resultados se compartirán ahora con el sector comercial y profesional de la venta de prensa para implicarlos en la definición de modelo del kiosco del futuro.

Fuente: El Periódico